viernes, 3 de febrero de 2012

En Brasil se atenta contra los Derechos Humanos de los periodistas extranjeros.


La presidenta de Brasil viajó a Cuba y entre otros temas como los de cooperación, hablo sobre derechos humanos, admitiendo que en Brasil como en otros países todavía se atenta contra esos Derechos.


El día 9 de enero del 2012 nuestra agencia de noticias “Impressor Braziliense” dio inicio a una campaña internacional por la reivindicación del derecho al trabajo, a la libertad de expresión y a la libertad de prensa de aquellos periodistas profesionales diplomados que residen en Brasil y que se encuentran impedidos de ejercer sus derechos constitucionales, de acuerdo a lo dispuesto en el Decreto ley 972/69 que señala las disposiciones para el ejercicio de la profesión de periodista en Brasil.

Este Decreto ley nº 972, del 17 de octubre de 1969; dispone a través del inciso I del articulo 4to. La prueba de nacionalidad brasileña para poder ejercer la profesión periodística, lo cual es incompatible con la regla democrática existente en la constitución brasileña, pero que incomprensiblemente continúa vigente.

La Constitución brasileña dispone claramente que se otorguen estas garantías. En su capitulo II; dedicado a los derechos y garantías fundamentales, se encuentra el artículo 5º que dice:

Art. 5º Todos son iguales delante de la ley, sin distinción de cualquier naturaleza, garantizándose a los brasileiros y a los extranjeros residentes en el País la inviolabilidad del derecho a la vida, a la libertad, a la igualdad, a la seguridad y a la propiedad.

En ese mismo artículo se encuentran unos incisos que garantizan, la libre manifestación del pensamiento, la libertad expresión, de comunicación y el libre ejercicio de cualquier trabajo, oficio o profesión.

Esa incompatibilidad entre esa ley y la Constitución viene generando una gravísima falta tanto a los Derechos Humanos, como a los derechos constitucionales de la Persona, que no obstante, continúan vigentes en Brasil. Durante su estadía en la Habana – Cuba, la presidenta Dilma Rousseff se pronuncio con respecto a los Derechos Humanos de la siguiente manera:

“No es posible hacer de la política de Derechos Humanos únicamente un arma de combate político-ideológico. El mundo necesita convencerse de que es algo que todos los países del mundo tienen que responsabilizarse, inclusive el nuestro. Quien tira la primera piedra tiene tejado de vidrio. Nosotros en Brasil tenemos los nuestros. Entonces yo concuerdo en hablar de Derechos Humanos dentro de una perspectiva multilateral. Creo que ese es un compromiso de los pueblos civilizados. Hay necesariamente muchos aspectos a ser considerados. De hecho es algo que debemos mejorar en el mundo, de una manera general. Nosotros no podemos creer que Derechos Humanos sea una piedra que usted tira de un lado a otro. Ella nos llega a nosotros también.”

Nosotros hemos asumido esta lucha no por razones políticas o ideológicas. Nuestra lucha es para que se permita a los periodistas extranjeros ejercer ese derecho al trabajo, a expresarse y a vivir dignamente junto con sus familias. ¿Xenofobia, discriminación, mordaza? Como podríamos llamar a esta problemática que en un país democrático como Brasil continúa latente no obstante el combate mundial e a estas formas de discriminación. ¿Cual es el temor que un periodista extranjero trabaje en Brasil? Los periodistas profesionales diplomados que residen en Brasil piden justicia. Solo eso.

Hasta hace pocos años existió en Brasil una ley de prensa (ley Nº 5252/57) que promulgaba estas discriminaciones al ejercicio de los derechos fundamentales de la persona humana, pero que el día 30 de abril del año 2009 fue declarada incompatible con el orden constitucional, de acuerdo al elevado criterio de los ministros integrantes del Supremo Tribunal Federal de Brasil (STF) quienes declararon por mayoría, que la mencionada ley de Prensa era incompatible con el orden constitucional (Constitución federal de 1988) por lo que no permitieron que permanezca en el ordenamiento jurídico brasileño”. Algo similar debería ocurrir con ese inciso I del articulo 4to de la ley 972/69.

Los países latinoamericanos vienen trabajando para crear una sociedad justa e igualitaria con legislaciones que prohíben las discriminaciones en los ejercicios de los derechos por motivos basados en la raza, color, nacionalidad o origen étnico. La igualdad significa que ninguna persona es mas importante que otra, cualquiera sea su país o su condición social y Brasil no puede estar exento a ello.

Esperamos que prontamente los legisladores brasileños analicen este pequeño gran impase para poder decir que Brasil lidera América latina no solo en el factor económico.

Las voces del mundo, los gritos de libertad y la exigencia de la verdad, no tienen nacionalidad, todos los periodistas y sin excepción, tenemos el derecho y la libertad de decir lo que pensamos y a manifestar nuestras inquietudes sin que nadie nos lo impida; estemos donde estemos.

robertorevoredocastro@hotmail.com


En Brasil se atenta contra los Derechos Humanos de los periodistas extranjeros.

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La presidenta de Brasil viajó a Cuba y entre otros temas como los de cooperación, hablo sobre derechos humanos, admitiendo que en Brasil como en otros países todavía se atenta contra esos Derechos.
El día 9 de enero del 2012 nuestra agencia de noticias “Impressor Braziliense” dio inicio a una campaña internacional por la reivindicación del derecho al trabajo, a la libertad de expresión y a la libertad de prensa de aquellos periodistas profesionales diplomados que residen en Brasil y que se encuentran impedidos de ejercer sus derechos constitucionales, de acuerdo a lo dispuesto en el Decreto ley 972/69 que señala las disposiciones para el ejercicio de la profesión de periodista en Brasil.

Este Decreto ley nº 972, del 17 de octubre de 1969; dispone a través del inciso I del articulo 4to. La prueba de nacionalidad brasileña para poder ejercer la profesión periodística, lo cual es incompatible con la regla democrática existente en la constitución brasileña, pero que incomprensiblemente continúa vigente.

La Constitución brasileña dispone claramente que se otorguen estas garantías. En su capitulo II; dedicado a los derechos y garantías fundamentales, se encuentra el artículo 5º que dice:
Art. 5º Todos son iguales delante de la ley, sin distinción de cualquier naturaleza, garantizándose a los brasileiros y a los extranjeros residentes en el País la inviolabilidad del derecho a la vida, a la libertad, a la igualdad, a la seguridad y a la propiedad.
En ese mismo artículo se encuentran unos incisos que garantizan, la libre manifestación del pensamiento,  la libertad expresión, de comunicación y el libre ejercicio de cualquier trabajo, oficio o profesión.
Esa incompatibilidad entre esa ley y la Constitución viene generando una  gravísima falta tanto a los Derechos Humanos, como a los derechos constitucionales de la Persona, que no obstante, continúan vigentes en Brasil. Durante su estadía en la Habana – Cuba, la presidenta Dilma Rousseff se pronuncio con respecto a los Derechos Humanos de la siguiente manera:
“No es posible hacer de la política de Derechos Humanos únicamente un arma de combate político-ideológico. El mundo necesita convencerse de que es algo que todos los países del mundo tienen que responsabilizarse, inclusive el nuestro. Quien tira la primera piedra tiene tejado de vidrio. Nosotros en Brasil tenemos los nuestros. Entonces yo concuerdo en hablar de Derechos Humanos dentro de una perspectiva multilateral. Creo que ese es un compromiso de los pueblos civilizados. Hay necesariamente muchos aspectos a ser considerados. De hecho es algo que debemos mejorar en el mundo, de una manera general. Nosotros no podemos creer que Derechos Humanos sea una piedra que usted tira de un lado a otro. Ella nos llega a nosotros también.”
Nosotros hemos asumido esta lucha no por razones políticas o ideológicas. Nuestra lucha es para que se permita a los periodistas extranjeros ejercer ese derecho al trabajo, a expresarse y a vivir dignamente junto con sus familias. ¿Xenofobia, discriminación, mordaza? Como podríamos llamar a esta problemática que en un país democrático como Brasil continúa latente no obstante el combate mundial e a estas formas de discriminación. ¿Cual es el temor que un periodista extranjero trabaje en Brasil? Los periodistas profesionales diplomados que residen en Brasil piden justicia. Solo eso.
Hasta hace pocos años existió en Brasil una ley de prensa (ley Nº 5252/57) que promulgaba estas discriminaciones al ejercicio de los derechos fundamentales de la persona humana, pero que el día 30 de abril del año 2009 fue declarada incompatible con el orden constitucional, de acuerdo al elevado criterio de los ministros integrantes del Supremo Tribunal Federal de Brasil (STF) quienes declararon por mayoría, que la mencionada ley de Prensa era incompatible con el orden constitucional (Constitución federal de 1988) por lo que no permitieron que permanezca en el ordenamiento jurídico brasileño”. Algo similar debería ocurrir con ese inciso I del articulo 4to de la ley 972/69.
Los países latinoamericanos vienen trabajando para crear una sociedad justa e igualitaria con legislaciones que prohíben las discriminaciones en los ejercicios de los derechos por motivos basados en la raza, color, nacionalidad o origen étnico. La igualdad significa que ninguna persona es mas importante que otra, cualquiera sea su país o su condición social y Brasil no puede estar exento a ello.
Esperamos que prontamente los legisladores brasileños analicen este pequeño gran impase para poder decir que Brasil lidera América latina no solo en el factor económico.
Las voces del mundo, los gritos de libertad y la exigencia de la verdad, no tienen nacionalidad, todos los periodistas y sin excepción, tenemos el derecho y la libertad de decir lo que pensamos y a manifestar nuestras inquietudes sin que nadie nos lo impida; estemos donde estemos.