sábado, 24 de marzo de 2012

Ayrton Senna , con eficiencia y honestidad fue tres veces campeón mundial de Formula 1

    
Esta vez nuestro personaje es; el piloto Brasileño de Formula 1, Ayrton Senna da Silva que fuera tres veces campeón mundial, además de otros premios mas, por lo que se lo reconoce como uno de los mayores nombres del deporte brasileño.
En 1994, el Programa Brasileño de Calidad y Productividad realizó un sondeo de opinión para responder a preguntas tales como: ¿Cuál Brasil dio de hecho resultado? ¿De qué deberíamos orgullecernos? Las respuestas mostraron que la mayoría reconocía que Ayrton Senna era una persona con un altísimo grado de eficiencia y de honestidad, además de tener un sentido de ciudadanía y de amor por la patria, o sea, capaz de representar bien su país ante el mundo. Cuando Ayrton manejaba empuñando la bandera verde y amarilla, millones de brasileños se sentían orgullosos por aquel joven determinado y con coraje.
Por eso, la muerte de Ayrton provocó una conmoción nacional, y una de las más grandes manifestaciones populares de la historia del país. En Sao Paulo, más de un millón y trescientas mil personas participaron del cortejo fúnebre después que el cuerpo de Ayrton fue  recibido en el aeropuerto, acompañándolo hasta el velorio en la Cámara Legislativa provincial, y, posteriormente, hasta el cementerio del barrio de Morumbi donde está sepultado. Millones de personas acompañaron todo eso por la televisión, en sus casas o en el trabajo, reverenciando, hasta el fin, el mito de un Brasil moderno, ciudadano y señor de la alta tecnología.
Ayrton solía decir que, más que superar a sus competidores, buscaba superarse a sí mismo. Superó sus propios límites. Era solidario. Deseaba ayudar a niños y a jóvenes pobres para que conquistaran una vida mejor. Fue así que le pidió a la hermana, Viviane, que lo ayudara a encontrar un camino. Pero de completar ese sueño murió trágicamente. La familia fundó el Instituto Ayrton Senna, que hoy ayuda a millares de niños y jóvenes brasileños con los royalties recaudados por la venta de productos de la marca Ayrton Senna en todo el mundo.
Nacido en 1960, en Sao Paulo, Ayrton comenzó a correr a los cuatro años con un kart que el padre le había regalado. Fue campeón de las fórmulas 1.600 y 2.000. Luego llegó a la Fórmula 1, obstinado por la perfección. Conocía tanto sus coches que llegó a pedir modificaciones para mejor el desempeño de ellos. Pocos pilotos en Fórmula 1 pudieron establecer una relación tan estrechamente íntima, personal y cercana con sus coches de carreras. Razón por la cual obtuvo diez veces récords de velocidad.
En 1991, en la pista de Interlagos, en Sao Paulo, ya consagrado campeón, corría desafiando el tabú de no vencer en su país. De repente, el carro comenzó a perder las marchas, hasta restarle solo una, la sexta. Tal fue su esfuerzo que, tras vencer, agotado, no consiguió llegar siquiera al box. Tricampeón mundial de la Fórmula 1, en 1988, 1990 y 1991, murió víctima de una falla mecánica el 1º de mayo de 1994, en la curva Tamburello del Autódromo de Imola, Italia. Ayrton dejó un legado:”Vencer es vencerse”.

Mauricio Sirotsky Sobrinho, un brasileño que de la nada, hizo todo.

    
Mauricio Sirotsky Sobrinho, ilustre personaje brasileño, de cuya amplia, nutrida y ejemplar trayectoria damos a conocer, mediante esta sección "Personajes", a nuestros lectores de Latinoamérica y el mundo.
“Caminante, no hay camino; se hace camino al andar…” dice el párrafo de uno de los más divulgados versos del famoso poeta español Antonio Machado; filosóficas palabras que considero pertinentes para anteceder la biografía de uno de los brasileños más prolíficos de los últimos tiempos. Un hombre que con su entusiasmo y su perseverancia abrió camino donde muchos desistieron. Un camino que posteriormente sirvió para el engrandecimiento de su pueblo, de su Estado, de su querida patria, Brasil.
Maurício Sirotsky Sobrinho, nace el año 5 de junio del año 1925 en Erebango, una bucólica ciudad perteneciente al estado Brasileño de Rio Grande do Sul. Sus padres fueron José y Rita Sirotsky, quienes formaban parte de las familias de colonos judíos provenientes de Bessaravia –región situada entre en la frontera del imperio Ruso y Romenia- que llegaron a poblar el sur de Brasil allá por los años de 1904.
Como debe suponerse, al principio la vida no fue nada fácil para estos colonos que no estaban familiarizados con el trabajo agrícola, especialmente en las duras condiciones de aquellos agrestes terrenos, a lo que se les sumaban algunos frecuentes infortunios como, secas, plagas, granizo, enfermedades y accidentes, entre otras adversidades.
En medio de estas condiciones, nace el pequeño Maurício, fue el tercero de los cinco hijos de José y Rita, quienes trabajaban arduamente en diferentes labores para mantener a su familia. Posteriormente los Sirotsky deciden mudarse a Paso Fundo, una ciudad mayor que Erebango en busca de mejores oportunidades y matriculan a Maurício, en el Instituto Gimnasial –hoy instituto Educacional.
Es en esta escuela donde viene a revelarse el verdadero espíritu de Maurício, un espíritu que lo marcaria el resto de su vida, su pasión por la radio. “Creo que ahí comencé mi carrera como locutor de radio”, solía decir cuando recordaba que en las horas de recreo improvisaba un micrófono con una pequeña lata de pescado atada a la punta de un palo, y se dirigía al público, imaginando que hablaba a millones de oyentes de todo el mundo. Fue tal el suceso en la escuela, que la dirección decidió darle el auditorio para que dirigiera su propio programa de aficionados entre los alumnos.
Sin dejar de lado los estudios, Maurício incursiona como locutor en una de esas radios de altoparlantes que aun existen en algunas comunidades. Con el paso de los años, llega a culminar sus estudios de contabilidad, sin embargo en su interior seguía creciendo su amor por la comunicación; era como un torrente que ya nadie podía detener. Así, después de haber participado en algunos programas radiales en Paso Fundo, decide emigrar a Porto Alegre donde es empleado como locutor en Radio Gaúcha, lugar donde incluso llega a tener su propio programa.
El 17 de mayo de 1949 contrae matrimonio con Ione Pacheco, una dama perteneciente a una honorable familia de Paso Fundo, con quien tuvo cuatro hijos Susana, Sônia, Nelson y Pedro. Ione Pacheco, no solo fue su esposa, sino también su más leal compañera, la que siempre estuvo cerca de él, apoyándolo en sus proyectos y compartiendo juntos los momentos gratos o los más difíciles, a lo largo de su vida.
En un lance de osadía individual en el año 1957 compra Radio Gaúcha, una emisora con poca potencia, con programaciones intrascendentes que se encontraba en crisis, transformándola posteriormente en una radio líder de audiencia en el sur del país. Adquirió asimismo, el periódico “Zero Hora” un periódico sensacionalista y de corte policial al que le cambió la línea editorial y dándole un estilo moderado y objetivo lo convirtió en el principal periódico de Rio Grande do Sul y uno de los principales de Brasil. En el año 1962 -ante la sorpresa de muchos incrédulos- decide implantar la TV Gaúcha pionera de Rio grande do Sul y Santa Catarina
De esta forma, a base de esfuerzo de constancia y dedicación, Maurício Sirotsky Sobrinho llega a construir la Rede Brasil Sul de Comunicaciones RBS, actualmente una de las mayores empresas de comunicación multimedia de Brasil, y  la mayor red regional de América latina; que opera con una serie de radios, canales de televisión, prensa escrita (periódicos) internet, entre otros negocios, aparte de una Fundación de fines filantrópicos. Empresas y negocios que hoy como fuente de trabajo, permiten el sustento de millares de familias brasileñas.
Un detalle que debe ser siempre resaltado, es que no obstante haber crecido empresarial, económicamente y haberse afiliado a la inmensa Red Globo, Mauricio Sirotsky, jamás se olvido de su pueblo Gaúcho, motivo por el cual, sus diferentes medios de comunicación, dedican gran parte de sus programaciones a incentivar la cultura y las tradiciones regionales de Rio Grande do Sul.
Maurício Sirotsky Sobrinho, fallece en la ciudad de Porto Alegre el 24 de marzo de 1986 y fue enterrado con grandes honores; el día de su entierro mientras su cortejo fúnebre recorría las calles de la ciudad millares de personas lo iban saludando respetuosamente, pues sabían que se iba al descanso eterno, un hombre ejemplar.

Algunos datos de esta biografía fueron obtenidos del libro “MAURICIO, la dimensión humana” cuyo texto pertenece al destacado escritor brasileño, Moacyr Scliar.