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martes, 8 de mayo de 2012

¿De donde aparecieron tantos "comunistas de ocasión" en América latina?


Ante el exitoso auge de los gobiernos de tendencia izquierdista en América latina, aparecieron de improviso, millares inescrupulosos personajes que ahora dicen ser comunistas, con la única finalidad de sacar provecho de esa coyuntura política.
Existe un citado que dice “La política es la conducción de los asuntos públicos para el provecho de los particulares”, una regla que al parecer quieren, o ya lo están poniendo en práctica muchos “comunistas de ocasión” que de un momento a otro comenzaron a aparecer en el ambiente político de América latina. Personas inescrupulosas y aprovechadas que de comunistas no tienen absolutamente nada. Son millares de hombres y mujeres, egoístas y egocéntricas, que pregonan defender un ideal filantrópico en beneficio de su comunidad, cuando en realidad solo tienen en mente llegar a ocupar un importante cargo político, para llenar sus arcas con el dinero del pueblo –Que en muchos casos se mueren de hambre- mientras se ocultan sigilosamente tras el retrato del “Che” Guevara.
El “Che” Guevara no era millonario, pero tampoco estaba en la ruina, era un medico hijo de una honorable familia argentina, un estudiante de medicina, que en sus viajes por América latina descubrió los golpes propinados diariamente por la extrema pobreza a millones de familias sudamericanas; pero también se dio cuenta como disfrutaban aquellos que se aprovecharon de la ignorancia de su pueblo para hacerse ricos. El joven Ernesto Guevara, decidió entrar en la clandestinidad, y abandonó todo para formar parte de un grupo guerrillero con la convicción de que de esa forma lograría derrumbar esos regímenes desiguales y abusivos.
Desde que tomo esa decisión, se acabaron para él las fiestas en los elegantes salones, los fines de semana de futbol, los alegres paseos en la playa, y muchas, muchas formas de disfrutar la vida, como lo hace cualquier otro muchacho de su edad. Nos preguntamos: ¿Qué obligo a este joven a tomar esta inusual decisión?... la respuesta no es otra que UN IDEAL, que no era otro que de luchar por la justicia social de los pueblos de América. Posteriormente, cuando al lado de Fidel castro derrumbó el régimen de Batista, el “Che” obtuvo un altísimo cargo político en la isla que le hubiera permitido vivir tranquilamente; sin embargo renunció a ello y volvió a formar otra escuadra guerrillera y continuó luchando por su ideal hasta que encontró la muerte.
Aquí no vamos a discutir si la actitud guerrillera del Che estuvo bien o mal, si estaba cierto o errado, no; aquí estamos viendo la ejemplar convicción de una persona que abraza algún tipo de ideología política. Digo ejemplar en el sentido de ser honesto y consecuente con sus decisiones, con su pensamiento, consigo mismo. Vuelvo preguntarme: ¿Serán así esos infundados “camaradas” que enarbolan banderas de justicia, que recitan a Martí, que viajan a Cuba y se toman fotos en la plaza de la revolución solo para demostrar que son los nuevos abanderados del Che?
Que van a ser así; ellos en realidad son un bando de sinvergüenzas que jamás formaron parte de ningún movimiento social, sindical o popular. Sinvergüenzas acostumbrados a la buena vida y al solas esparcimiento. Egoístas individualistas que solo piensan en ellos y en su similar entorno, personas que jamás ayudaron a nadie que estaba en desventaja económica, social o moral. Sinvergüenzas que se dicen comunistas pero que disfrutan de todas las comodidades en sus casas y que tratan mal, con desprecio y explotan a sus empleados. Eso no es ser comunista. Eso son estafadores; son lobos disfrazados de corderos, que solo piensan lucrarse, con el dinero del pueblo, de ese pueblo al que tratarán de convencer para que vote por ellos.
¡Viva la revolución!, -¿Cuál revolución?... De que revolución hablan esos cretinos, si ya no hay revolución, ahora nuestros robustecidos sistemas de gobierno están hablando de igual a igual vía diplomática con las “ex grandes potencias”. Sudamérica es potencia ahora, tenemos varios Premios Nobel, deportistas campeones del mundo, medallistas olímpicos, connotados intelectuales, escritores, cineastas y económicamente somos grandes productores agrícolas y de materia prima que el mundo requiere. Hoy Sudamérica esta unida, abrió sus fronteras para sus hermanos del continente, ya no existen más guerras entre los sudamericanos o sea las ex grandes potencias ya no tienen a quien vender sus armas de muerte entre otras cosas más.
Sudamérica ya no necesita de más comunistas, Sudamérica requiere ahora de personas que ayuden a sus hermanos a trabajar y a compartir equitativamente de las riquezas que vienen cumulando poco a poco los países de este continente.
Lo que deberían entender estos oportunistas; es que los verdaderos comunistas latinoamericanos, son conocidos, reconocidos y no necesitan carta de presentación para ello.
Camaradas… !Viva la revolución!... ¿Cuales son tus camaradas; de que revolución me hablas naufrago?  Estoy seguro que si mi dilecto amigo argentino (del Barrio de Boca) Carlitos Ferretti escucha esas tonterías, les respondería con su potente voz:
   -Che, dejáte de pavadas y ponéte a trabajar que ya me tenés
     hinchadas las pelotas con las boludeces que decís…. Andááááá.




jueves, 26 de abril de 2012

Desde que la mujer salió del hogar; el mundo se vino abajo.

     

No se trata de “machismo” solamente es el rol biológico que tenemos los seres humanos. Los hombres y las mujeres son seres muy similares, pero diferentes. El jamás será ella; tampoco ella nunca será él.
Y no se diferencian únicamente por el sexo sino que está comprobado que son diferentes orgánica y psicológicamente. De tal forma que por naturaleza la mujer, al igual como cualquier animal racional o irracional es quien debe parir y criar a sus pequeños  hasta que ellos puedan enfrentar la vida-así ella no lo quiera-. Precisamente por lo que el hombre y la mujer son dos mundos distintos y opuestos, es que se atraen y se complementan.

Pero que sucedió ahora; la mujer declinó a su rol biológico natural, para apartarse del hogar a fin de ayudar o sustentar a su familia económicamente ¿y que sucedió? El mundo se vino abajo. Imagínense, es como que la leona deja a sus críos a los cuidados de unas cebras, la gallina se las deja a una pata, los hijos de la jirafa los cría una elefanta o los críos de unos ovejas se quedan al cuidado de doña leona. Así igual sucede en la actualidad, la mujer dejó a sus hijos que los crie otra persona.

 ¿Y que esta aconteciendo?

Un estudio  reveló que en el mundo 2,6 millones de jóvenes mueren a lo largo de sus dos primeras décadas de vida; por suicidios,  actos violentos, alcohol, drogas, o accidentes de transito; en cuanto otros cientos de miles están en las cárceles o deambulan por las calles victimas de otros flagelos sociales.
Sexo desenfrenado, drogas, alcohol, abandono escolar, niños trabajando, mendigando en las esquinas, haciendo malabares en los semáforos para conseguir unas monedas, jovencitas que aprendieron a sacarle provecho económico a su belleza atrayendo “viejos verdes” para sacarles dinero o en las puertas de las discotecas prostituyéndose; el resultado, millones de infectados con letales enfermedades venéreas, niñas madres solteras, violadas y abandonadas, jóvenes asaltando, matando, drogándose, cumpliendo condena o en lo peor de los casos, muertos.

Lo que viene aconteciendo con las nuevas generaciones, es lamentable, sin embargo, no sorprende enterarnos por medio de las noticias policiales que “los asesinos no superaban los 18 años”, o que los cuerpos de los 3 o 4 ejecutados, correspondían a adolescentes entre 14 o 16 años de edad.
Sin embargo este caos generacional, ya había sido predestinado hace muchos años por el vigésimo sexto presidente de Estados Unidos, Theodoro Roosevelt, mediante unas proféticas palabras “El trabajo del hogar es fundamental para la humanidad. [...] Si la madre no cumple con su deber, no habrá una próxima generación, o si la hay, desearemos que no la hubiera habido.”
Hoy ya estamos lamentándonos de las suicidas actitudes de millones de nuestros jóvenes. Pero también está comprobado que desde que la mujer, salió del hogar en busca de superación, o para ayudar al marido, todo…todo se vino abajo.
Ahora vemos que las mujeres son presidentes, ministras, directoras de importantes instituciones, jueces, policías y están realizando miles de labores  y lo hacen muy bien, son exitosas lideresas, conducen la economía mejor que los hombres etc. etc. etc. ellas conocen perfectamente todo lo relacionado a su trabajo, saben lidiar con los más difíciles casos laborales, pero desconocen que esta sucediendo en su hogar, no saben donde andan sus hijas, a que se dedican sus hijos, donde comieron, que comieron, como van en la escuela o la universidad, o con que clase de amistades se están relacionando.
      (Getty)
No se trata de machismo, es la ley de la vida, así como las aves vuelan, los peces nadan; la labor de la madre es parte de este ecosistema humano, al igual que la leona, la tigresa o la mamá cocodrilo que no dejan de ser fieras mientras preparan a su pequeños para que enfrenten la vida. Es que eso, es algo natural; esas fieras saben instintivamente que deben dedicarles a sus críos el tiempo necesario para soltarlos al mundo, de lo contrario, la especie se acabaría rápidamente, pues los pequeños estarían expuestos a miles de peligros y no sabrían defenderse.
En los seres humanos está ocurriendo eso, la madre dejo en el “nido” a sus hijos, para que aprendan a caminar solos y cuando lo logran, lo hacen sin rumbo, por lo que son atraídos rápidamente por el primer malandro(a) que los encuentra desprevenidos.
Las mujeres manifiestan; son otros tiempos, las tareas del hogar también deben hacerlas los hombres etc. Por naturaleza, entre los animales, son las hembras quienes crían a sus hijos, entre los animales racionales, el hombre es más apegado a sus hijos, sin embargo, esto no garantiza una correcta educación dentro del hogar. La mujer jamás podrá escapar de este rol que le dio la naturaleza, de lo contrario estaremos dispuestos a sufrir las predicciones de Roosevelt.

Pero ahora ellas se resisten, quieren cambiar el mundo y lo están haciendo a costa de su hogar, compiten con los hombres en las diferentes tareas y que consiguieron con ello. Un hogar inestable, con hombres que abandonaron sus deberes de padres, con hijos que aparecen y desaparecen por semanas; Aunque ahora muchas mamás están más tranquilas por que los enamorados de sus hijas ya no las llevan a un motel (ahora la “nena” duermen con su enamorado en su propio cuarto con o sin consentimiento). Y los padres… cada uno por su lado y muchas veces haciendo cosas que les impiden moralmente llamarles la atención a sus hijos cuando estos hacen algo indebido.


Que hacer al respecto?... es difícil saber que hacer. El problema no es lo que actualmente hace la mujer; el problema es quien la remplaza en el hogar; por que el hombre jamás podrá substituir a una madre en el hogar; el hombre podrá realizar todas las tareas de casa, quizá hasta lo hará mejor, pero nunca como la mamá.
 
Lo que si es indudable; es que: “Cuando una madre está dentro de un hogar, da la sensación que Dios y sus ángeles también están junto a ella, dándonos paz y bendiciones a todos nosotros”.

Tras las huellas del libertador José de San Martín

    


Buscando explicaciones para las interrogantes que me acucian desde mi época escolar, pero sobre todo tratando de cumplir un antiguo anhelo, llegué a Yapeyú (“fruto maduro” en Guarani) pasado el medio día bajo una ligera lluvia que atenuó el caluroso ambiente.

Al cruzar el arco que simboliza la puerta de entrada al histórico pueblo mi emoción aumentó; había llegado a la cuna del General José de San Martín. El ómnibus en que viajábamos tuvo tiempo aún para recorrer parte de la localidad compuesta por casonas antiguas pero bien arregladas entre las cuales se destacan algunas casas más modernas.

Aplacada la llovizna caminé por sus calles anchas y bien enmarcadas, aunque la mayoría sin asfaltar donde pude sentir la apacibilidad de la vegetación, las flores y los árboles frutales que rodean esta localidad donde sus habitantes disfrutan el privilegio de carecer de agitados lugares de esparcimiento, supermercados, bares o bulliciosas discotecas. Es decir, un lugar placentero, de tierra roja, de gente hospitalaria y orgullosa de su historia.
      
                  El letrero que indica el rumbo a la casa del Libertador


Este pueblo fue fundado en 1627 a orillas del río Uruguay con el nombre de “Nuestra Señora de los Reyes de Yapeyú” y formó parte de las 30 Misiones o Reducciones guaranies creadas por jesuitas en el siglo XVII para albergar y evangelizar a los nativos. Experiencia que duró hasta 1768 cuando los miembros de esa orden fueron expulsados de los dominios de la corona española, dejando a los indígenas a merced de aquellos que se dedicaban a la búsqueda y venta de esclavos.     
          
En el año 1774 se designa al mayor Juan de San Martín, natural de España, como gobernador de Yapeyú, donde llega con su esposa y sus tres hijos. En ese lugar nace en 1776 su hijo Justo Rufino y el 25 de febrero de 1778 su quinto hijo José Francisco de San Martín, quien sería el libertador de tres naciones.
      
                    El Cuartel de los Granaderos a Caballo de Yapeyú
                         fundado por el general José San Martín


En mi recorrido por ese rincón de América donde el tiempo parece haberse detenido, pude percibir además la mezcla de lo ancestral y virreinal en medio de una discreta modernidad; una combinación que se empezó a matizar desde que Yapeyú iniciara su reconstrucción, después que en el año 1817 un ejército portugués tratando de ampliar sus fronteras saqueara e incendiara los pueblos de la parte occidental del río Uruguay.

Por la noche, tuve la oportunidad de disfrutar de la serenidad que solo se puede percibir en lugares alejados de las grandes metrópolis y al día siguiente bajo un esplendoroso sol, me puse en marcha hacia las ruinas de la casa donde nació el Libertador, la que se encuentra dentro de un palacete resguardado por miembros de los “Granaderos a Caballo”, escuadra fundada en Yapeyú por el mismo San Martín. En ese lugar se encuentra además la urna que guarda los restos de los padres del Libertador.

      
             Las ruinas de la casa de Yapeyú, donde nació San Martín


En mi recorrido por el pueblo encontré el retoño de la famosa higuera donde solía jugar San Martín de pequeño, restos de la reducción jesuita, la iglesia, el monumento a la madre del libertador y me sorprendió encontrar un arco a medio construir como monumento a los caídos en la guerra de las Malvinas. Visité también el cuartel de los Granaderos a caballo donde funciona un museo que guarda gloriosos uniformes, espadas, documentos y muchas cosas importantes, de donde me lleve como recuerdo unas viejas herraduras de uno de los caballos de ese histórico reducto.
      
                  Un oficial del ejército argentino me da de presente las
                  herraduras de uno de los caballos de los granaderos,
                                       de ese glorioso cuartel.

Así, después de visitar las ruinas de una Iglesia jesuita del siglo XVIII, conocer su anfiteatro, admirar la imagen de Su patrono San Martín de Tours, en la iglesia principal y hacer muchas amistades; retorne de Argentina atiborrado de fotografías, documentos, herraduras, piedras y tierra de Yapeyú que guardo celosamente en pequeñas urnas ubicadas sobre uno de los estantes de mi humilde oficina periodística aquí en Porto Alegre; objetos que estoy seguro tienen impregnados algo de la energía que fluía en el entorno del niño José Francisco cuando jugaba y correteaba con niños guaranies y que llenaron su espíritu de honor, justicia y patriotismo, pilares de la epopeya para la libertad de Argentina, Chile y Perú.
En Yapeyú, respirando sus aires de libertad, me sentí más peruano, más latinoamericano, más orgulloso de mi historia y del coraje de nuestros pueblos.
Solo ruego a Dios, me permita volver algún día.

               

Revolucionario, Emiliano Zapata; héroe nacional de México


 

Emiliano Zapata, el más importante líder de la revolución mexicana de 2010, que luchó contra la dictadura de Porfirio Díaz; es el ilustre personaje que presentamos esta vez a nuestros respetados lectores.

Emiliano Zapata Salazar nació en San Miguel Anenecuilco, municipio de Ayala, en el estado de Morelos, el día  8 de agosto de 1879. Fue hijo de Gabriel Zapata y de Cleofas Salazar, y formó parte de una familia  campesina.
Su infancia se desarrolló a la par del latifundismo porfirista en Morelos. Realizó sus primeros estudios con el profesor Emilio Vera, quién había sido un viejo soldado juarista. Pronto trabajó como labrador y arriero. En 1906 asistió a una junta de campesinos en Cuautla, para discutir la forma de defender frente a los hacendados vecinos sus tierras del pueblo. Su rebeldía lo condenó a la leva: en 1908, Zapata quedó incorporado al 9°. Regimiento de Caballería, en Cuernavaca. Se dice que el pretexto que se usó para su incorporación al ejército fue el hecho de que había raptado a una jovencita, ya que Zapata era conocido por ser un hombre muy enamoradizo. La acusación la puso el padre  de Inés Alfaro Aguilar, joven  con quien tiempo después Zapata tendría dos hijos: Nicolás y Elena Zapata Aguilar. En la fotografía en la que Zapata y Villa aparecen sentados en la silla presidencial, el niño más pequeño que se asoma es Nicolás. Después el 20 de agosto de 1911 contrajo matrimonio con la señorita Josefa Espejo Sánchez conocida como “La Generala” con quien tuvo dos hijos el primero tuvo por nombre Felipe; éste nació en el cerro El Jilguero y murió a la edad de cinco años en uno de los tantos refugios que como familia tuvieron. Su muerte fue trágica ya que no fue fácil evadir los peligros del monte y menos aún para un pequeño a quien el juego  se apetece en cualquier lugar. Felipe fue mordido por una víbora de cascabel y su salvación resultó prácticamente imposible. La segunda hija fue Josefa; ella nació el Tlaltizapán y su suerte no fue distinta a la de su hermano: su muerte resultó por la picadura de alacrán, su vida culminó un año antes que la de Felipe; de esta forma Josefa quedó sin hijos en poco tiempo. Sin embargo, Zapata tuvo más hijos, y de ellos a la fecha vive una: Ana María Zapata, hija de Petra P. Torres. Emiliano Zapata es asignado como caballerango de Pablo Escandón, Jefe del Estado Mayor de Porfirio Díaz, y más tarde, en el mismo puesto, al mando de Ignacio de la Torre, yerno de Díaz, quién le tomaría especial afecto por su destreza con los caballos.
En septiembre de 1909 Emiliano Zapata fue electo presidente de la junta de defensa de las tierras de Anenecuilco, donde empezaría a analizar los documentos que acreditaban los derechos de los pueblos a sus tierras y se convertiría, de esa manera, en dirigente agrario de Morelos, su estado natal. Su primera aparición política ajena a su mundo campesino fue en las elecciones para gobernador de Morelos en 1909, cuando apoyó al candidato de la oposición, Patricio Leyva, en contra del de los latifundistas, Pablo Escandón y Barrón.
En el mes de mayo de 1910 recuperó por la fuerza las tierras de Villa de Ayala, que eran protegidas por el jefe de policía José A. Vivanco y que dejó en posesión de los campesinos del lugar. Por este hecho tuvo que escapar varias veces del gobierno, pues fue declarado bandolero. Después de haber recuperado las tierras, las dejó en posesión de todos los campesinos de aquel lugar. Algunos meses después participó en la reunión que se celebró en ese mismo lugar, es decir, en Villa de Ayala, con objeto de discutir lo que después se convertiría en el Plan de Ayala.
La Revolución Maderista y el Plan de Ayala
A finales de ese mismo año, Pablo Torres Burgos fue enviado a Estados Unidos por Emiliano Zapata para que se pudiera entrevistar con Francisco I. Madero. El resultado de esta entrevista fue la decisión de tomar las armas por Emiliano Zapata y otros 72 campesinos y con Juan Moreno, Rafael Moreno, Maurilio Mejia y José Vergara. Esto lo hicieron el día 10 de marzo de 1911, cuando proclamaron el Plan de San Luis. Se dirigió hacia el sur, pues ya era perseguido por Aureliano Blanquet y su batallón de soldados. En este período del movimiento zapatista sobresalen las batallas de Chinameca, Jojutla, Jonacatepec, Tlayecac y Tlaquiltenango, así como la muerte del zapatista y antiguo líder del movimiento suriano, Pablo Torres Burgos, que incluso precedió al mismo Emiliano. A la muerte del mismo, Emiliano Zapata es elegido, por la junta revolucionaria del sur en 1911, nuevo jefe revolucionario-maderista del sur. Las reivindicaciones zapatistas contenidas en el Plan de Ayala, que suponían una reforma agraria radical (La tierra es de quien la trabaja), fueron inaceptables para los sucesores de Porfirio Díaz. Lo mismo se puede decir de Francisco León de la Barra quien, haciendo uso de su facultad de presidente, encabezó diversos enfrentamientos políticos y armados con el jefe suriano, e incluso del mismo Francisco I. Madero.
Zapata se negó a desarmar a sus tropas, según lo acordado por los Tratados de Ciudad Juárez, sin que antes se realizara el reparto de las haciendas del Estado. Esto dio lugar a que Francisco León de la Barra, presidente interno, lo considerara bandido y rebelde, mandando fuerzas a perseguirlo. Mil hombres bajo el mando de los generales Victoriano Huerta y Aureliano Blanquet fueron enviados a combatirlo. Para agosto del citado año de 1911, Francisco I. Madero quedó de entrevistarse con Emiliano Zapata en Yautepec para buscar una solución pacífica en el conflicto suriano, con el fin de convencerlo de que licenciara sus tropas, al tiempo que Zapata era fuertemente criticado por la prensa conservadora del país. En la reunión no se logró ningún acuerdo, dicho por Madero, pues el mismo estaba convencido de que no podía acordar el previo reparto agrario. El gobierno federal reiteró su decisión de imponer el orden por la violencia, y Zapata se desplegó con sus tropas a los límites entre Guerrero y Puebla, escondiéndose del gobierno y generando emboscadas a pequeños contingentes federales. Cabe destacar que durante ese lapso Zapata se casó formalmente con Josefa Espejo. El padrino de la boda fue el propio Francisco I. Madero.
El 25 de noviembre de 1911 Zapata lanzó el Plan de Ayala, redactado por Otilio E. Montaño, documento que se convertiría en su estandarte y en el fiel ejemplo de la ideología de los campesinos morelenses. En él se exigía la redención de los indígenas y la repartición de los latifundios otorgados durante el porfiriato. Se desconocía a Francisco I. Madero como presidente y se reconocía a Pascual Orozco como jefe legítimo de la Revolución Mexicana. Además, el documento postulaba que, en vista de que no se había cumplido con lo que se le había prometido al campesinado, la lucha armada era el único medio para obtener justicia.
Durante 1912, Emiliano Zapata combatió al Ejército Federal que, al mando de los generales Arnoldo Casso López, Juvencio Robles y Felipe Ángeles, buscaba la pacificación en los estados del sur. Los zapatistas buscaron defenderse y lo hicieron “brutalmente”, según la versión del Ejército Federal: en las narraciones de los ataques zapatistas son comunes las referencias a asaltos, incendios, violaciones, etcétera. Lo cierto es que dichas narraciones eran alteradas para justificar los desastres cometidos por los miembros del Ejército Federal. En ese año sobresalen los ataques a Tepalcingo, Yautepec, Cuautla y Cuernavaca, aunque debe afirmarse que en ese entonces el movimiento zapatista era muy débil, tanto en el ámbito político como en la rama militar, sobre todo cuando la campaña del gobierno maderista contra los sublevados surianos quedó a cargo del general Felipe Ángeles. Por sus métodos civilizados y tolerantes, le restaban bases al zapatismo, pues Ángeles simpatizaba con ellos.
La Lucha en el Sur a la Muerte de Madero
Tras el asesinato de Francisco I. Madero y el ascenso en el poder de Victoriano Huerta, la lucha armada se exacerbó y Zapata fue uno de los jefes revolucionarios más importantes, al tiempo que introdujo importantes reformas en Morelos. Posteriormente, estas posturas lo opusieron al nuevo presidente (Venustiano Carranza). Una vez en el poder, Victoriano Huerta envió una comisión encabezada por el padre de Pascual Orozco, Pascual Orozco (Padre) a pactar la paz con Emiliano Zapata. Esto le facilitaría tener un frente menos de guerra en el país. Éste, que contaba ahora con el dominio de Morelos y parte del Estado de México, del estado de Guerrero, de Puebla y de Tlaxcala, se negó a pactar con aquellos a quienes él llamó “asesinos de Madero”. Fusiló al emisario de Huerta, envió una carta al general Félix Díaz, repudiando al gobierno de Huerta y, para el mes de mayo de ese mismo año, reformó su Plan de Ayala, declarando que Victoriano Huerta era indigno de la presidencia del país. A Pascual Orozco se le retiró el cargo de Jefe de la Revolución. Zapata quedó entonces como único jefe del Ejército Libertador del Sur. Sin embargo, es preciso consignar que el hecho de reconocer el Plan de Ayala implicaba el no reconocimiento del Plan de Guadalupe, convirtiendo a Zapata, a Francisco Villa, a Álvaro Obregón y a Pablo González Garza, todos ellos en encarnizadas batallas en el norte del país, en luchadores de una causa aislada.
En los primeros meses de 1914, Zapata tomó Jonacatepec y Chilpancingo, y ese mismo año su ejército constaba ya de 27,000 hombres, por lo que para abril ya había controlado por completo el estado de Morelos y algunos lugares de Guerrero. Poco después conquistó Cuernavaca y para junio se acercó a la Ciudad de México, ocupando Cuajimalpa, Xochimilco y Milpa Alta, amagando a esta ciudad. Sin embargo, las fuerzas constitucionalistas les cerraron el paso, al ocupar la Ciudad de México antes que las propias zapatistas, las cuales se encontraban más cerca. En septiembre, Venustiano Carranza envió a Juan Sarabia, a Antonio I. Villarreal y a Luis Cabrera a conferenciar con Emiliano Zapata, pero nuevamente el caudillo suriano exigió la renuncia de Venustiano Carranza al Poder Ejecutivo, y el reconocimiento del Plan de Ayala. Los emisarios, como toda respuesta, abandonaron su campamento y el estado, pues Carranza rechazó rotundamente sus peticiones, calificándolas de “inadecuadas”.
El Gobierno Convencionista
En ese mismo mes, Emiliano Zapata, desde su cuartel general de Cuernavaca, promulgó la entrega de tierras a los pueblos. Invitado por varios delegados de la Convención de Aguascalientes, en la que los tres grupos más importantes que participaron en la Revolución Mexicana intentaron dirimir sus diferencias, Zapata no fue en persona al citado evento, pero envió a una comisión, integrada por Antonio Díaz Soto y Gama (quién protagonizo el Incidente de La Bandera), Leobardo Galván, Paulino Martínez, Manuel J. Santibáñez y Manuel Uriarte, quienes quedaron en calidad de observadores hasta que la Convención optó por desconocer a Venustiano Carranza. Así pues, Emiliano Zapata se unió con Francisco Villa y ambos reconocieron a Eulalio Gutiérrez como presidente provisional de México, no así el encabezado por Venustiano Carranza, lo que provocó la continuación de la guerra civil. A finales de noviembre, la poderosa División del Norte y el Ejército Libertador del Sur entraron en la Ciudad de México, alcanzando así fama nacional el movimiento zapatista como la otra cara de la moneda entre los campesinos surianos y los del norte. En su estancia en la capital, las tropas tuvieron una actitud más que pacífica: obtuvieron recursos mediante limosnas y evitaron los robos y asaltos de algunos bandidos que ensuciaban su nombre haciéndose llamar zapatistas. El 4 de diciembre de ese año Villa y Zapata tuvieron la célebre entrevista de Xochimilco, lográndose una alianza militar entre ambos ejércitos. Villa aceptó en cambio el Plan de Ayala, a excepción de sus acusaciones a Francisco I. Madero, quién había sido su redentor y se obligó a dar armas a Zapata.
Concretados estos acuerdos, Emiliano Zapata partió rumbo a Amecameca y tomó Puebla el 17 de diciembre de 1914, aunque en los primeros días de enero la plaza le fue arrebatada por las fuerzas del general Álvaro Obregón. Éste habría de dedicar sus mayores esfuerzos para combatir al poderoso ejército villista, dando lugar a que durante 1915 Morelos fuera gobernado por los campesinos levantados en armas, asesorados por los intelectuales de la lucha suriana. En 1916, una vez que Venustiano Carranza se había instalado en la Ciudad de México y que Francisco Villa hubiera sufrido serias derrotas por parte del ejército de Álvaro Obregón, Carranza dispuso la ofensiva contra el zapatismo, al mando de Pablo González Garza. Con apoyo incluso de la aviación del ejército, Cuernavaca fue ocupada por los constitucionalistas en mayo y, aunque regresó efímeramente a manos de los zapatistas, quedó definitivamente en su poder el 8 de diciembre de ese mismo año. Ante la carencia de armas y ya sin el apoyo villista, en muy poco tiempo casi todas las poblaciones del estado quedaron en poder de los constitucionalistas. En 1917, Zapata, lanzando una contraofensiva, reconquistó Jonacatepec, Yautepec, Cuautla, Miahuatlán, Tecala y Cuernavaca.
En marzo expidió la ley administrativa para el estado, reabrió escuelas, creó instituciones para reiniciar la producción de alimentos del campo y continuó la guerrilla en zonas periféricas y de frontera. Sin embargo, en octubre del mismo año entró a Morelos el general Pablo González Garza, apoderándose del territorio. Para 1918, Emiliano Zapata era, al igual que Francisco Villa lo sería en 1920, un guerrillero con poco futuro, pues ante las constantes batallas y lo escaso de las municiones, la muerte de los cabecillas y la ley agraria de Carranza, que apaciguó la causa suriana, su movimiento, indudable manifestación del descontento campesino, no llegó a consolidarse como una verdadera organización político-militar. Siendo una rebelión de masas campesinas, se limitó a realizar su guerra de guerrillas a partir de 1918.
 La guerra por parte del gobierno tomó perfiles despiadados. El gonzalista Jesús Guajardo le hizo creer a Zapata que estaba descontento con Carranza y que estaría dispuesto a unirse a él. Zapata le pidió pruebas y Guajardo se las dio. Acordaron reunirse en la Hacienda de Chinameca, Morelos, el 10 de abril de 1919, pero Zapata murió preso de una emboscada. No pocos condenaron el procedimiento. Además, esto dio lugar a que, una vez muerto, Zapata se convirtiera en el Apóstol de la Revolución y símbolo de los campesinos desposeídos. El movimiento continuó, aunque en franco declive, y los zapatistas acordaron nombrar a Gilbardo Magaña Cerda jefe del Ejército Libertador del Sur. Él sería el último: casi un año después, los antiguos compañeros de Zapata se integrarían al gobierno aguaprietista, y uno a uno serían asesinados por el mismo gobierno mientras trabajaban para la misma institución.
Los seguidores de Emiliano Zapata reciben desde entonces el nombre genérico de zapatistas, aunque es muy importante hacer la distinción entre los zapatistas de tiempos de la Revolución Mexicana y los actuales zapatistas del sur de México.
Hace algún tiempo, se publicó un texto que cuestiona la versión oficial de la muerte de Zapata en la Hacienda de Chinameca. Hasta la fecha no ha habido una respuesta pública, con argumentos, ni siquiera de historiadores profesionales, que refute este cuestionamiento a la versión oficial. Sin embargo, ha provocado la molestia de quienes lo publicaron, porque les dicen que distorsionan la redacción de este punto, al parecer por la incapacidad de argumentar.
Zapata es el autor de las famosas frases «Es mejor morir de pie que vivir toda una vida arrodillado» y «el que quiera ser aguila que vuele, el que quiera ser gusano que se arrastre, pero que no grite cuando lo pisen

sábado, 24 de marzo de 2012

Ayrton Senna , con eficiencia y honestidad fue tres veces campeón mundial de Formula 1

    
Esta vez nuestro personaje es; el piloto Brasileño de Formula 1, Ayrton Senna da Silva que fuera tres veces campeón mundial, además de otros premios mas, por lo que se lo reconoce como uno de los mayores nombres del deporte brasileño.
En 1994, el Programa Brasileño de Calidad y Productividad realizó un sondeo de opinión para responder a preguntas tales como: ¿Cuál Brasil dio de hecho resultado? ¿De qué deberíamos orgullecernos? Las respuestas mostraron que la mayoría reconocía que Ayrton Senna era una persona con un altísimo grado de eficiencia y de honestidad, además de tener un sentido de ciudadanía y de amor por la patria, o sea, capaz de representar bien su país ante el mundo. Cuando Ayrton manejaba empuñando la bandera verde y amarilla, millones de brasileños se sentían orgullosos por aquel joven determinado y con coraje.
Por eso, la muerte de Ayrton provocó una conmoción nacional, y una de las más grandes manifestaciones populares de la historia del país. En Sao Paulo, más de un millón y trescientas mil personas participaron del cortejo fúnebre después que el cuerpo de Ayrton fue  recibido en el aeropuerto, acompañándolo hasta el velorio en la Cámara Legislativa provincial, y, posteriormente, hasta el cementerio del barrio de Morumbi donde está sepultado. Millones de personas acompañaron todo eso por la televisión, en sus casas o en el trabajo, reverenciando, hasta el fin, el mito de un Brasil moderno, ciudadano y señor de la alta tecnología.
Ayrton solía decir que, más que superar a sus competidores, buscaba superarse a sí mismo. Superó sus propios límites. Era solidario. Deseaba ayudar a niños y a jóvenes pobres para que conquistaran una vida mejor. Fue así que le pidió a la hermana, Viviane, que lo ayudara a encontrar un camino. Pero de completar ese sueño murió trágicamente. La familia fundó el Instituto Ayrton Senna, que hoy ayuda a millares de niños y jóvenes brasileños con los royalties recaudados por la venta de productos de la marca Ayrton Senna en todo el mundo.
Nacido en 1960, en Sao Paulo, Ayrton comenzó a correr a los cuatro años con un kart que el padre le había regalado. Fue campeón de las fórmulas 1.600 y 2.000. Luego llegó a la Fórmula 1, obstinado por la perfección. Conocía tanto sus coches que llegó a pedir modificaciones para mejor el desempeño de ellos. Pocos pilotos en Fórmula 1 pudieron establecer una relación tan estrechamente íntima, personal y cercana con sus coches de carreras. Razón por la cual obtuvo diez veces récords de velocidad.
En 1991, en la pista de Interlagos, en Sao Paulo, ya consagrado campeón, corría desafiando el tabú de no vencer en su país. De repente, el carro comenzó a perder las marchas, hasta restarle solo una, la sexta. Tal fue su esfuerzo que, tras vencer, agotado, no consiguió llegar siquiera al box. Tricampeón mundial de la Fórmula 1, en 1988, 1990 y 1991, murió víctima de una falla mecánica el 1º de mayo de 1994, en la curva Tamburello del Autódromo de Imola, Italia. Ayrton dejó un legado:”Vencer es vencerse”.

Mauricio Sirotsky Sobrinho, un brasileño que de la nada, hizo todo.

    
Mauricio Sirotsky Sobrinho, ilustre personaje brasileño, de cuya amplia, nutrida y ejemplar trayectoria damos a conocer, mediante esta sección "Personajes", a nuestros lectores de Latinoamérica y el mundo.
“Caminante, no hay camino; se hace camino al andar…” dice el párrafo de uno de los más divulgados versos del famoso poeta español Antonio Machado; filosóficas palabras que considero pertinentes para anteceder la biografía de uno de los brasileños más prolíficos de los últimos tiempos. Un hombre que con su entusiasmo y su perseverancia abrió camino donde muchos desistieron. Un camino que posteriormente sirvió para el engrandecimiento de su pueblo, de su Estado, de su querida patria, Brasil.
Maurício Sirotsky Sobrinho, nace el año 5 de junio del año 1925 en Erebango, una bucólica ciudad perteneciente al estado Brasileño de Rio Grande do Sul. Sus padres fueron José y Rita Sirotsky, quienes formaban parte de las familias de colonos judíos provenientes de Bessaravia –región situada entre en la frontera del imperio Ruso y Romenia- que llegaron a poblar el sur de Brasil allá por los años de 1904.
Como debe suponerse, al principio la vida no fue nada fácil para estos colonos que no estaban familiarizados con el trabajo agrícola, especialmente en las duras condiciones de aquellos agrestes terrenos, a lo que se les sumaban algunos frecuentes infortunios como, secas, plagas, granizo, enfermedades y accidentes, entre otras adversidades.
En medio de estas condiciones, nace el pequeño Maurício, fue el tercero de los cinco hijos de José y Rita, quienes trabajaban arduamente en diferentes labores para mantener a su familia. Posteriormente los Sirotsky deciden mudarse a Paso Fundo, una ciudad mayor que Erebango en busca de mejores oportunidades y matriculan a Maurício, en el Instituto Gimnasial –hoy instituto Educacional.
Es en esta escuela donde viene a revelarse el verdadero espíritu de Maurício, un espíritu que lo marcaria el resto de su vida, su pasión por la radio. “Creo que ahí comencé mi carrera como locutor de radio”, solía decir cuando recordaba que en las horas de recreo improvisaba un micrófono con una pequeña lata de pescado atada a la punta de un palo, y se dirigía al público, imaginando que hablaba a millones de oyentes de todo el mundo. Fue tal el suceso en la escuela, que la dirección decidió darle el auditorio para que dirigiera su propio programa de aficionados entre los alumnos.
Sin dejar de lado los estudios, Maurício incursiona como locutor en una de esas radios de altoparlantes que aun existen en algunas comunidades. Con el paso de los años, llega a culminar sus estudios de contabilidad, sin embargo en su interior seguía creciendo su amor por la comunicación; era como un torrente que ya nadie podía detener. Así, después de haber participado en algunos programas radiales en Paso Fundo, decide emigrar a Porto Alegre donde es empleado como locutor en Radio Gaúcha, lugar donde incluso llega a tener su propio programa.
El 17 de mayo de 1949 contrae matrimonio con Ione Pacheco, una dama perteneciente a una honorable familia de Paso Fundo, con quien tuvo cuatro hijos Susana, Sônia, Nelson y Pedro. Ione Pacheco, no solo fue su esposa, sino también su más leal compañera, la que siempre estuvo cerca de él, apoyándolo en sus proyectos y compartiendo juntos los momentos gratos o los más difíciles, a lo largo de su vida.
En un lance de osadía individual en el año 1957 compra Radio Gaúcha, una emisora con poca potencia, con programaciones intrascendentes que se encontraba en crisis, transformándola posteriormente en una radio líder de audiencia en el sur del país. Adquirió asimismo, el periódico “Zero Hora” un periódico sensacionalista y de corte policial al que le cambió la línea editorial y dándole un estilo moderado y objetivo lo convirtió en el principal periódico de Rio Grande do Sul y uno de los principales de Brasil. En el año 1962 -ante la sorpresa de muchos incrédulos- decide implantar la TV Gaúcha pionera de Rio grande do Sul y Santa Catarina
De esta forma, a base de esfuerzo de constancia y dedicación, Maurício Sirotsky Sobrinho llega a construir la Rede Brasil Sul de Comunicaciones RBS, actualmente una de las mayores empresas de comunicación multimedia de Brasil, y  la mayor red regional de América latina; que opera con una serie de radios, canales de televisión, prensa escrita (periódicos) internet, entre otros negocios, aparte de una Fundación de fines filantrópicos. Empresas y negocios que hoy como fuente de trabajo, permiten el sustento de millares de familias brasileñas.
Un detalle que debe ser siempre resaltado, es que no obstante haber crecido empresarial, económicamente y haberse afiliado a la inmensa Red Globo, Mauricio Sirotsky, jamás se olvido de su pueblo Gaúcho, motivo por el cual, sus diferentes medios de comunicación, dedican gran parte de sus programaciones a incentivar la cultura y las tradiciones regionales de Rio Grande do Sul.
Maurício Sirotsky Sobrinho, fallece en la ciudad de Porto Alegre el 24 de marzo de 1986 y fue enterrado con grandes honores; el día de su entierro mientras su cortejo fúnebre recorría las calles de la ciudad millares de personas lo iban saludando respetuosamente, pues sabían que se iba al descanso eterno, un hombre ejemplar.

Algunos datos de esta biografía fueron obtenidos del libro “MAURICIO, la dimensión humana” cuyo texto pertenece al destacado escritor brasileño, Moacyr Scliar.

viernes, 3 de febrero de 2012

En Brasil se atenta contra los Derechos Humanos de los periodistas extranjeros.


La presidenta de Brasil viajó a Cuba y entre otros temas como los de cooperación, hablo sobre derechos humanos, admitiendo que en Brasil como en otros países todavía se atenta contra esos Derechos.


El día 9 de enero del 2012 nuestra agencia de noticias “Impressor Braziliense” dio inicio a una campaña internacional por la reivindicación del derecho al trabajo, a la libertad de expresión y a la libertad de prensa de aquellos periodistas profesionales diplomados que residen en Brasil y que se encuentran impedidos de ejercer sus derechos constitucionales, de acuerdo a lo dispuesto en el Decreto ley 972/69 que señala las disposiciones para el ejercicio de la profesión de periodista en Brasil.

Este Decreto ley nº 972, del 17 de octubre de 1969; dispone a través del inciso I del articulo 4to. La prueba de nacionalidad brasileña para poder ejercer la profesión periodística, lo cual es incompatible con la regla democrática existente en la constitución brasileña, pero que incomprensiblemente continúa vigente.

La Constitución brasileña dispone claramente que se otorguen estas garantías. En su capitulo II; dedicado a los derechos y garantías fundamentales, se encuentra el artículo 5º que dice:

Art. 5º Todos son iguales delante de la ley, sin distinción de cualquier naturaleza, garantizándose a los brasileiros y a los extranjeros residentes en el País la inviolabilidad del derecho a la vida, a la libertad, a la igualdad, a la seguridad y a la propiedad.

En ese mismo artículo se encuentran unos incisos que garantizan, la libre manifestación del pensamiento, la libertad expresión, de comunicación y el libre ejercicio de cualquier trabajo, oficio o profesión.

Esa incompatibilidad entre esa ley y la Constitución viene generando una gravísima falta tanto a los Derechos Humanos, como a los derechos constitucionales de la Persona, que no obstante, continúan vigentes en Brasil. Durante su estadía en la Habana – Cuba, la presidenta Dilma Rousseff se pronuncio con respecto a los Derechos Humanos de la siguiente manera:

“No es posible hacer de la política de Derechos Humanos únicamente un arma de combate político-ideológico. El mundo necesita convencerse de que es algo que todos los países del mundo tienen que responsabilizarse, inclusive el nuestro. Quien tira la primera piedra tiene tejado de vidrio. Nosotros en Brasil tenemos los nuestros. Entonces yo concuerdo en hablar de Derechos Humanos dentro de una perspectiva multilateral. Creo que ese es un compromiso de los pueblos civilizados. Hay necesariamente muchos aspectos a ser considerados. De hecho es algo que debemos mejorar en el mundo, de una manera general. Nosotros no podemos creer que Derechos Humanos sea una piedra que usted tira de un lado a otro. Ella nos llega a nosotros también.”

Nosotros hemos asumido esta lucha no por razones políticas o ideológicas. Nuestra lucha es para que se permita a los periodistas extranjeros ejercer ese derecho al trabajo, a expresarse y a vivir dignamente junto con sus familias. ¿Xenofobia, discriminación, mordaza? Como podríamos llamar a esta problemática que en un país democrático como Brasil continúa latente no obstante el combate mundial e a estas formas de discriminación. ¿Cual es el temor que un periodista extranjero trabaje en Brasil? Los periodistas profesionales diplomados que residen en Brasil piden justicia. Solo eso.

Hasta hace pocos años existió en Brasil una ley de prensa (ley Nº 5252/57) que promulgaba estas discriminaciones al ejercicio de los derechos fundamentales de la persona humana, pero que el día 30 de abril del año 2009 fue declarada incompatible con el orden constitucional, de acuerdo al elevado criterio de los ministros integrantes del Supremo Tribunal Federal de Brasil (STF) quienes declararon por mayoría, que la mencionada ley de Prensa era incompatible con el orden constitucional (Constitución federal de 1988) por lo que no permitieron que permanezca en el ordenamiento jurídico brasileño”. Algo similar debería ocurrir con ese inciso I del articulo 4to de la ley 972/69.

Los países latinoamericanos vienen trabajando para crear una sociedad justa e igualitaria con legislaciones que prohíben las discriminaciones en los ejercicios de los derechos por motivos basados en la raza, color, nacionalidad o origen étnico. La igualdad significa que ninguna persona es mas importante que otra, cualquiera sea su país o su condición social y Brasil no puede estar exento a ello.

Esperamos que prontamente los legisladores brasileños analicen este pequeño gran impase para poder decir que Brasil lidera América latina no solo en el factor económico.

Las voces del mundo, los gritos de libertad y la exigencia de la verdad, no tienen nacionalidad, todos los periodistas y sin excepción, tenemos el derecho y la libertad de decir lo que pensamos y a manifestar nuestras inquietudes sin que nadie nos lo impida; estemos donde estemos.

robertorevoredocastro@hotmail.com