jueves, 27 de diciembre de 2012

Chomsky y las diez estrategias de manipulación de los medios de comunicación


El lingüista estadounidense Noam Chomsky, célebre por su militancia política progresista, elaboró una lista de las "10 estrategias de manipulación" a través de los medios de comunicación.

La enorme influencia de los medios de comunicación en nuestra sociedad -sea en forma positiva o negativa- es innegable. Estos medios, fueron y son en la actualidad los principales instrumentos utilizados por quienes tienen el poder, para introducir en nuestro subconsciente, únicamente las informaciones que ellos desean que nosotros sepamos, a fin hacer prevalecer sus ideas, de manipularnos y seguir con el dominio general.

Como es casi imposible sacarlos de nuestro entorno, la única forma de contrarrestarlos es analizando fríamente lo que nos transmiten. Sin embargo para tener esa capacidad de discernimiento se necesita de cierto nivel de cultura. Por lo tanto; la educación adquiere en este sentido, una significación importante ya que la educación es la única arma de la cual disponemos para contrarrestar las negativas influencias que intencionalmente se nos pone al frente a través de estos medios.

Prescindiendo de las consideraciones ideológicas que Chomsky agrega, las fórmulas de manipulación que sintetiza son, en líneas generales, en forma alternativa y a veces simultánea. Veamos.

La estrategia de la distracción.
El elemento primordial del control social es la estrategia de la distracción que consiste en desviar la atención del público de los problemas importantes y de los cambios decididos por las elites políticas y económicas, mediante la técnica del diluvio o inundación de continuas distracciones y de informaciones insignificantes. La estrategia de la distracción es igualmente indispensable para impedir al público interesarse por los conocimientos esenciales, en el área de la ciencia, la economía, la psicología, la neurobiología y la cibernética. “Mantener la Atención del público distraída, lejos de los verdaderos problemas sociales, cautivada por temas sin importancia real. Mantener al público ocupado, ocupado, ocupado, sin ningún tiempo para pensar; de vuelta a granja como los otros animales (cita del texto Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.
2- Crear problemas, después ofrecer soluciones.
Este método también es llamado “problema-reacción-solución”. Se crea un problema, una “situación” prevista para causar cierta reacción en el público, a fin de que éste sea el mandante de las medidas que se desea hacer aceptar. Por ejemplo: dejar que se desenvuelva o se intensifique la violencia urbana, u organizar atentados sangrientos, a fin de que el público sea el demandante de leyes de seguridad y políticas en perjuicio de la libertad. O también: crear una crisis económica para hacer aceptar como un mal necesario el retroceso de los derechos sociales y el desmantelamiento de los servicios públicos.
3- La estrategia de la gradualidad.
Para hacer que se acepte una medida inaceptable, basta aplicarla gradualmente, a cuentagotas, por años consecutivos. Es de esa manera que condiciones socioeconómicas radicalmente nuevas (neoliberalismo) fueron impuestas durante las décadas de 1980 y 1990: Estado mínimo, privatizaciones, precariedad, flexibilidad, desempleo en masa, salarios que ya no aseguran ingresos decentes, tantos cambios que hubieran provocado una revolución si hubiesen sido aplicadas de una sola vez.
4- La estrategia de diferir.
Otra manera de hacer aceptar una decisión impopular es la de presentarla como “dolorosa y necesaria”, obteniendo la aceptación pública, en el momento, para una aplicación futura. Es más fácil aceptar un sacrificio futuro que un sacrificio inmediato. Primero, porque el esfuerzo no es empleado inmediatamente. Luego, porque el público, la masa, tiene siempre la tendencia a esperar ingenuamente que “todo irá mejorar mañana” y que el sacrificio exigido podrá ser evitado. Esto da más tiempo al público para acostumbrarse a la idea del cambio y de aceptarla con resignación cuando llegue el momento.
5- Dirigirse al público como criaturas de poca edad.
La mayoría de la publicidad dirigida al gran público utiliza discurso, argumentos, personajes y entonación particularmente infantiles, muchas veces próximos a la debilidad, como si el espectador fuese una criatura de poca edad o un deficiente mental. Cuanto más se intente buscar engañar al espectador, más se tiende a adoptar un tono infantilizaste. ¿Por qué? “Si uno se dirige a una persona como si ella tuviese la edad de 12 años o menos, entonces, en razón de la sugestionabilidad, ella tenderá, con cierta probabilidad, a una respuesta o reacción también desprovista de un sentido crítico como la de una persona de 12 años o menos de edad (ver Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.
6- Utilizar el aspecto emocional mucho más que la reflexión.
Hacer uso del aspecto emocional es una técnica clásica para causar un corto circuito en el análisis racional, y finalmente al sentido crítico de los individuos. Por otra parte, la utilización del registro emocional permite abrir la puerta de acceso al inconsciente para implantar o injertar ideas, deseos, miedos y temores, compulsiones, o inducir comportamientos…
7- Mantener al público en la ignorancia y la mediocridad.
Hacer que el público sea incapaz de comprender las tecnologías y los métodos utilizados para su control y su esclavitud. “La calidad de la educación dada a las clases sociales inferiores debe ser la más pobre y mediocre posible, de forma que la distancia de la ignorancia que planea entre las clases inferiores y las clases sociales superiores sea y permanezca imposibles de alcanzar para las clases inferiores (ver ‘Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.
8- Estimular al público a ser complaciente con la mediocridad.
Promover al público a creer que es moda el hecho de ser estúpido, vulgar e inculto…
9- Reforzar la auto-culpabilidad.
Hacer creer al individuo que es solamente él el culpable por su propia desgracia, por causa de la insuficiencia de su inteligencia, de sus capacidades, o de sus esfuerzos. Así, en lugar de rebelarse contra el sistema económico, el individuo se auto-desvalida y se culpa, lo que genera un estado depresivo, uno de cuyos efectos es la inhibición de su acción. ¡Y, sin acción, no hay revolución!
10- Conocer a los individuos mejor de lo que ellos mismos se conocen.
En el transcurso de los últimos 50 años, los avances acelerados de la ciencia han generado una creciente brecha entre los conocimientos del público y aquellos poseídas y utilizados por las elites dominantes. Gracias a la biología, la neurobiología y la psicología aplicada, el “sistema” ha disfrutado de un conocimiento avanzado del ser humano, tanto de forma física como psicológicamente. El sistema ha conseguido conocer mejor al individuo común de lo que él se conoce a sí mismo. Esto significa que, en la mayoría de los casos, el sistema ejerce un control mayor y un gran poder sobre los individuos, mayor que el de los individuos sobre sí mismos.

Fernando Botero, autor de la más bella y perfecta deformación de los cuerpos


Resulta impresionante la gran repercusión internacional alcanzada por este pintor y escultor colombiano. El personalísimo estilo que posee Fernando Botero en la deformación de los volúmenes de los cuerpos de sus obras es fantástica…
Fernando Botero nace en la ciudad de Medellín (Colombia) el 19 de abril de 1932. Su familia estuvo conformada por David Botero, Flora Angulo y su hermano cuatro años mayor, Juan David. En 1936 nace su hermano menor, Rodrigo, y fallece su padre
A partir de 1938 realiza estudios de primaria en el Ateneo Antioqueño y el bachillerato en la Bolivariana. En 1944 asiste a la escuela de toreo en la plaza de La Macarena de Medellín, con el banderillero ‘Aranguito’, a petición de un tío, quien no se imaginaba que su verdadera vocación era la pintura. Tuvo un percance con los toros, lo que hizo que él los dejara. Es de notar que en ese período hizo su primera obra, una acuarela de un torero. Una vez que su familia comprendió su vocación, Botero realizó su primera exposición el año 1948 en Medellín, su ciudad natal.
Realizó ilustraciones para un periódico local (El Colombiano), con lo que financiaba sus estudios, redactó un artículo sobre Picasso donde decía entre otras cosas “Picasso es el conformismo en el arte de la vida”, lo que le acarreó la expulsión del Colegio Bolivariana, plantel en el que estudiaba, ya que sus dibujos fueron considerados como obscenos, por lo que debió culminar sus estudios en el Liceo de la Universidad de Antioquia.
El año 1951, después de culminados sus estudios secundarios, se traslada a Bogotá donde tuvo contacto directo con algunos de los intelectuales colombianos más importantes de la época. Ese mismo año, Botero realizó sus dos primeras exposiciones individuales en la galería Leo Matiz. Posteriormente se radicó en Tolú, en la costa Caribe colombiana, donde se dedicó a pintar en la pensión de Isolina García, y pagó su estadía con un mural. A su regreso a Bogotá, con el oleó Frente al mar ganó el segundo puesto en el IX salón nacional de artistas.
               

En 1952 emigra a Europa; primero llega a Barcelona (España) y luego se establece en Madrid donde se inscribe en la Academia de Arte de San Fernando y para garantizar su sostenimiento hace dibujos y pinturas a las afueras del Museo del Prado. En 1953 pasa el verano en París con el cineasta Ricardo Irragarri, y luego se muda con él a Florencia, donde se inscribe en la Academia de San Marcos, donde recibió un fuerte influjo del arte del renacimiento italiano, estudiando especialmente la obra de Piero della Francesca, Paolo Uccello, Tiziano, entre otros.
El año 1955 el artista retorna a su país decidiendo hacer en Bogotá, una exposición de las obras realizadas en Europa, obteniendo por ello muchas críticas negativas, que le acarrearon una fría recepción, pues en ese momento el país estaba influido por la vanguardia francesa.
Tras esta difícil experiencia, Botero se casó con Gloria Zea, quien fuera fundadora del Museo de Arte Moderno de Bogotá y posteriormente fuera nombrada Ministra de Cultura de Colombia con quien viaja a México en el año 1956 donde descubre y modifica en sus obras el volumen de los cuerpos. Botero regresó a Bogotá y en el año de 1958 fue nombrado docente de la Escuela de Bellas Artes dela Universidad Nacional de Colombia; obteniendo además, el segundo premio del X Salón de Artistas Colombianos con su obra “La alcoba nupcial”. Ese mismo año expuso en Washington consiguiendo vender todas sus obras el mismo día de la inauguración. Fernando y Gloria tuvieron tres hijos: Fernando, Lina y Juan Carlos Botero Zea. El año 1960 Los Botero- Zea decidieron divorciarse.
En 1964, Botero se casa con Cecilia Zambrano, con quien tuvo un hijo, Pedro (1970), quien falleció trágicamente en 1974 en un accidente de tránsito en España mientras la familia estaba de vacaciones. Botero quedó impactado por la pedida de su hijo sin embargo siguió sumergido silenciosamente en sus trabajos. En 1966 organiza en Alemania su primera exposición Una nueva muestra en el Milwaukee Art Center recibió críticas ampliamente positivas. Es así como Botero empezó un período de muestras y exposiciones entre Europa, los Estados Unidos y su patria, Colombia. En 1969 expuso en París; fue a partir de ese momento que Botero empezó un peregrinaje por todo el mundo en busca de inspiración; se movía continuamente de Bogotá a Nueva York y a Europa. El año 1975 los Botero y Zambrano se separaron.
En 1978, Botero se casa con la artista griega Sophia Vari, con quien vive en una casa situada en Pietrasanta, una localidad perteneciente a la comuna de la Versilia de la provincia De Lucca ubicada al norte de Toscana en Italia.

En Brasil todavía no existe una plena libertad de prensa


En cuanto periodistas brasileños trabajan libremente en otras partes del mundo, a los periodistas extranjeros que residen en Brasil se los amordaza negándoles ese derecho constitucional
Se conoce como Libertad de prensa, a la existencia de garantías para que los ciudadanos puedan ejercer su derecho a organizarse para la edición de medios de comunicación, sin que sus contenidos sean controlados o censurados por ninguno de los poderes del Estado.
De acuerdo a esto y después de analizar lo estipulado en la Constitución Política brasileña, promulgada el 5 de octubre de 1988, podría afirmarse que en Brasil existe y se respeta la libertad de prensa, ya que precisamente en el capitulo II de esa Constitución; dedicado a los derechos y garantías fundamentales, se encuentra el artículo 5º que dispone se otorguen estas garantías, veamos:
Art. 5º Todos son iguales delante de la ley, sin distinción de cualquier naturaleza, garantizándose a los brasileiros y a los extranjeros residentes en el País la inviolabilidad del derecho a la vida, a la libertad, a la igualdad, a la seguridad y a la propiedad.
En ese mismo artículo se encuentran unos incisos que garantizan, la libre manifestación del pensamiento,  la libertad expresión, de comunicación y el libre ejercicio de cualquier trabajo, oficio o profesión. De tal manera que cuando uno lee estos conceptos piensa que Brasil es un paraíso de la libertad de prensa y expresión; sin embargo estos dictámenes no se cumplen por causa del Decreto ley 972/69 que señala las disposiciones para el ejercicio de la profesión de periodista en Brasil

Este Decreto ley nº 972, del 17 de octubre de 1969; dispone a través del inciso I del articulo 4to. La prueba de nacionalidad brasileña para poder ejercer la profesión periodística, lo cual es incompatible con la regla democrática existente en la constitución brasileña, pero que incomprensiblemente continúa vigente.
Es decir, el ejercicio del periodismo en Brasil, esta permitido únicamente a los periodistas brasileños natos; los periodistas profesionales extranjeros residentes en se país están impedidos de ejercer esa labor, salvo los corresponsales de prensa provenientes de medios extranjeros según manifiesta este Decreto ley 972/69, que atenta no solo contra el derecho universal de la libertad de expresión, sino también contra la propia constitución brasileña.
Actualmente los periodistas profesionales extranjeros, residentes en Brasil, diplomados y egresados de las universidades, pueden trabajar con toda libertad y gozando de todos los derechos laborales únicamente como recogedores de basura, como porteros, ayudantes de camioneros, o desempeñar cualquier otra labor, oficio o profesión, menos la de periodista
¿Xenofobia, discriminación, mordaza? Como podríamos llamar a esta problemática que en un país democrático como Brasil continúa latente no obstante el combate mundial e a estas formas de discriminación. ¿Cual es el temor que un periodista extranjero trabaje en Brasil?
Es comprensible que no se permita que un medio de comunicación este en manos de extranjeros, pero impedir mediante un Decreto ley que un periodista profesional diplomado en una universidad ejerza su profesión? inclusive teniendo la residencia brasileña y con un hogar constituido por su familia compuesta por brasileros (conyugue e hijos). Más triste es el caso de una joven de nacionalidad argentina que curso estudios de periodismo en una universidad brasileña, se graduó como periodista profesional pero que le impiden desempeñar su profesión por ser extranjera.
Debe entenderse que aquellos países que no respetan cabalmente la libertad de prensa o de expresión están atentando contra ese derecho fundamental de los seres humanos,  y mientras Brasil no corrija este impase será un país irrespetuoso a la libertad de prensa; lo que sería sorprendente pues estas medidas resultan obsoletas, ya que actualmente con los enormes avances de las comunicaciones, resulta hasta cierto punto incongruente poner murallas a los periodistas y la difusión de las noticias que se propagan por todos los espacios del mundo, segundo a segundo, mediante los diferentes canales o medios de comunicación sin que nadie pueda impedirlo.
Hasta hace pocos años existió en Brasil una ley de prensa (ley Nº 5252/57) que promulgaba estas discriminaciones al ejercicio de los derechos fundamentales de la persona humana, pero que el día 30 de abril del año 2009 fue declarada incompatible con el orden constitucional, de acuerdo al elevado criterio de los ministros integrantes del Supremo Tribunal Federal de Brasil (STF) quienes declararon por mayoría, que la mencionada ley de Prensa era incompatible con el orden constitucional (Constitución federal de 1988) por lo que no permitieron que permanezca en el ordenamiento jurídico brasileño”. Algo similar debería ocurrir con ese inciso I del articulo 4to de la ley 972/69.
Los países latinoamericanos vienen trabajando para crear una sociedad justa e igualitaria con legislaciones que prohíben las discriminaciones en los ejercicios de los derechos por motivos basados en la raza, color, nacionalidad o origen étnico. La igualdad significa que ninguna persona es mas importante que otra, cualquiera sea su país o su condición social y Brasil no puede estar exento a ello.
Como muestra tenemos al periodista peruano Gustavo Gorriti que fue director adjunto del diario la prensa de Panamá, el uruguayo Emilio Laferranderie (el veco) periodista deportivo que trabajó muchos años en dos de los principales medios de comunicación del Perú “Diario El Comercio” y “Radio Programas del Perú” donde también labora el destacado periodista chileno Miguel Humberto Aguirre; en Perú trabajó también la periodista boliviana Roxana Canedo y en Ecuador se encuentra la periodista peruana María Teresa Brasschi, asimismo tenemos a la periodista brasileña Fabiana Frayssinet reportera de CNN y de Inter Press Service, entre muchos otros cuya impecable labor periodística solo contribuye con el enriquecimiento de esa profesión.
Esperamos que prontamente los legisladores brasileños analicen este pequeño pero grande impase, para poder decir con firmeza que Brasil no lidera América latina unicamente en el factor económico.
Las voces del mundo, los gritos de libertad y la exigencia de la verdad, no tienen nacionalidad, todos los periodistas y sin excepción, tenemos el derecho y la libertad de decir lo que pensamos y a manifestar nuestras inquietudes sin que nadie nos lo impida; estemos donde estemos.

lunes, 5 de noviembre de 2012

  
Cuando, en 1939, Carmen Miranda desembarcó en el puerto de Nueva York, era desconocida para el público norteamericano. En un mes, con su gracia, voz y personalidad, conquistó una enorme popularidad.

Todo esto aconteció luego de presentarse en Broadway con su bahiana estilizada. Carmen ya era la mujer más famosa de Brasil, donde hizo carrera en la radio, en el disco y en el cine. Aunque nació en Portugal, era, sin duda, el mayor ícono de la brasilidad. Brasileña era percibida, brasileña se sentía.

Maria do Carmo Miranda da Cunha vino a Brasil con 18 meses. Su padre era barbero y la familia, de seis hijos, vivía modestamente. Estudió en un colegio religioso, en el barrio de Lapa; y al egresar, trabajó como empleada en una tienda de corbatas y ropas femeninas. El éxito vino primero como cantante: la marchita Pra Você Gostar de Mim, batió el récord brasileño de ventas. Entre 1929 y 1935, la Pequeña Notable, grabó 281 músicas, incluyendo Tico-tico no Fubá, O Que é Que a Baiana Tem? y South American Way. No por casualidad, también fue elegida en la Categoría Música.

En 1932, debutó en un documental sobre el Carnaval. Al año siguiente, actuó en Voz do Carnaval, de Cinédia, dirigido por Ademar Gonzaga y Humberto Mauro. Le siguieron Alô, Alô Brasil! (1935) y Alô, Alô Carnaval (1936). En Cantores de Radio, hizo pareja con su hermana Aurora, ambas de frac y sombrero de copa, en una clásica escena. Hizo de la bahiana el traje típico de la brasileña, en 1938, cuando cantó en la película Banana da Terra, forjando la identidad exótica de nuestro país.

Contratada por 20th Century Fox, se fue a Hollywood, donde llegó a ser la segunda estrella mejor pagada, explotando siempre, una envolvente mezcla de gracia e ingenua malicia. En total, actuó en 14 películas americanas, usando un característico peinado, el top, los disfraces, la falda rodada y la sandalia plataforma, para compensar sus 1,53 m de altura. Sus películas más importantes fueron Uma noite no Rio (1931), Aconteceu em Havana (1941), Minha secretária brasileira (1942), Alegria rapazes (1944) y en 1947, con Groucho Marx, Copacabana. En 1954, las presiones de la industria del entretenimiento le provocaron una crisis nerviosa, y la Pequeña Notable retornó a Brasil para descansar.

En Beverly Hills, en agosto de 1955, tuvo un colapso cardíaco y falleció, después de sentirse mal en un programa de televisión. Su cuerpo fue enterrado en Rio de Janeiro, donde una multitud de un millón de personas siguió el cortejo. Múltiple artista, Carmen continúa siendo siempre recordada y homenajeada en shows, obras teatrales, discos y documentales sobre su vida y su arte.

Recordando al destacado músico Heitor Villa-Lobos y sus bachianas brasileiras

         
Heitor Villa-Lobos aprendió muy joven los primeros acordes. A los seis años escuchaba a su tía Zizinha tocar el Clavecín, mientras en las calles de Rio de Janeiro, grupos de músicos amadores tocaban en las noches de fiesta.
Fue hijo de un funcionario de la Biblioteca Nacional y violoncelista amado, por lo que la vida musical en su infancia oscilava, así, entre Bach y las serenatas de los llorones. Cuando perdió al padre, a los 12 años, decidió aprender por cuenta propia a tocar la guitarra y el cavaquinho.
A los 18, contrariando la voluntad de la madre de hacerlo médico, se juntó a los llorones. Como músico ambulante viajó a Espírito Santo, Bahia y Pernambuco. De vuelta a Rio, se inscribió en el Instituto Nacional de Música de Rio de Janeiro, pero sentía “más placer en absorber el folclor que pasaba bajo sus ventanas que oír el raciocinio de los explicadores”.
Después de un nuevo viaje, al norte y al noroeste, donde recogió más de mil temas que utilizaría en su obra, completó su formación autodidacta dedicándose al estudio de los grandes maestros y de los tratados de armonía y orquestación. Se casó con la pianista Lucília Guimarães, tocó violoncelo en las orquestas de los teatros y de los cines cariocas y compuso suites sobre temas infantiles brasileños.
El año de 1915 marcó el inicio de la presentación oficial en Rio de Janeiro, de Villa-Lobos como compositor. Su música provocó la ira en las fuerzas pasadistas. En 1922, enfrentó con sus Danzas Africanas la indignada platea de la Semana de Arte Moderno y compuso dos sinfonías encomendadas por el Gobierno. Al año siguiente, Villa-Lobos embarcó a Francia, no para estudiar o perfeccionarse, sino para conquistar, llevando en el equipaje la inmensa obra ya compuesta.
Cinco años después, volvió a Europa con la batuta en la mano, para regir las principales orquestas del continente y presentarle al mundo os Choros, as Serestas, y a Missa de São Sebastião. Villa-Lobos se preocupaba con el descaso con que la música era tratada en las escuelas brasileñas y acabó por presentarle el revolucionario Plan de Educación Musical al Gobierno de Sao Paulo.
Después de dos años de trabajo, el compositor de Bachianas Brasileiras, fue invitado por Anísio Teixeira a organizar y dirigir la Superintendencia de Educación Musical y Artística, que introducía la enseñanza de Música y el Canto Coral en las escuelas.
Con el apoyo del entonces presidente Getúlio Vargas, organizó concentraciones orfeónicas grandiosas que llegaron a reunir, bajo su regencia, hasta 40 mil escolares. Se presentó por primera vez en Estados Unidos en 1944. En los años siguientes, ya casado con D. Mindinha, realizó innúmeras giras, donde rigió y grabó sus obras, recibió homenajes y encomiendas de nuevas partituras, además de haber entrado en contacto con grandes nombres de la música estadounidense, cerrando, así, el ciclo de su consagración internacional.

Brigadier Eduardo Gomes, patrono de la Fuerza Aérea Brasileña


      
Eduardo Gomes tenía 26 años cuando, en 1922, combatió a tiros las tropas del presidente Epitácio Pessoa, afirmando su posición contra la política viciada y fraudulenta de la República Vieja y se transformó en leyenda del heroísmo de las Fuerzas Armadas y del país.
Nació en Río de Janeiro, hijo de un ex-militar de la Marina. Vivió una infancia pobre, ingresando en la Escuela Militar de Realengo en 1916. Titulado teniente, adhiere al movimiento proveniente de los cuarteles y marca una participación decisiva en la insurrección del Fuerte de Copacabana, episodio que, en 1922, daba inicio al ciclo de insurrecciones tenentistas contra el Gobierno Federal. Cuando las tropas de la presidencia cercaron el local y la mayoría de los revoltosos se rindió, Eduardo Gomes no desistió y enfrentó a los soldados gubernistas. Fue herido y preso. La insurrección entró para la historia como los 18 del Fuerte.
Más tarde, escapó de la prisión y se escondió en el interior del país, asumiendo falsa identidad. En 1924 vuelve a la acción, entonces en Sao Paulo, utilizando su formación aeronáutica para hacerse responsable por el bombardeo de cuarteles y edificios públicos en la ciudad. Perseguido por las tropas del gobierno, rumba al Sur, pero antes de poder juntarse al grupo liderado por Luís Carlos Prestes, es nuevamente detenido, siendo suelto en 1926. Cuando asume Getúlio Vargas la presidencia de la República, en 1930, Eduardo Gomes renuncia a la promoción conferida a los oficiales revoltosos y se dedica enteramente a la carrera militar. Presta fundamental ayuda para la creación del Correo Aéreo Militar, que daría origen, más tarde, al Correo Aéreo Nacional.

Como comandante del I Regimiento de Aviación participa, en 1935, de la represión a la Intentona Comunista. Dos años después, en contra de la creación del Estado Nuevo, pide exoneración del cargo, pero nunca se desconecta de la Aeronáutica. En 1941 es promovido a brigadero. Durante la Segunda Guerra Mundial participa de la organización y construcción de las Bases Aéreas en el país. Por los servicios a la causa aliada recibe de Estados Unidos, en agosto de 1943, la Comenda de la Legión del Mérito. Con el fin del Estado Nuevo se candidata por la Unión Democrática Nacional (UDN) a presidente, perdiendo para el también militar Gaspar Dutra. “Vote en el brigadero, que es bonito y soltero”, era el slogan de la campaña.
En 1950 concurre nuevamente al cargo, siendo derrotado por Getúlio Vargas. Cuatro años más tarde, llega al Ministerio de Aeronáutica invitado por el presidente Café Filho, volviendo al puesto en 1964, con el golpe militar. Queda en el puesto hasta 1967. Muere en Rio de Janeiro, en 1981. En 1984, es proclamado patrono de la Fuerza Aérea Brasileña tornándose la síntesis del hombre que conjuga, en la figura del militar, la misión del oficial y la creencia del ciudadano.

Alberto Cavalcanti revitalizó la historia del cine brasileño

        
La trayectoria de Alberto Cavalcanti se entrelaza con la historia del cine. Artista y artesano apasionado, hizo de todo: fue escenógrafo, ingeniero de sonido, guionista, montador, director y productor.

Acompañando las grandes rupturas representadas por el paso del cine mudo al de sonido y del cine en blanco y negro al cine en color. Gran experimentador, utilizó sin perjuicios casi todas las tecnologías fílmicas. Trabajó, también, en la televisión y en el teatro y dio clases en la Universidad de California.
Carioca de familia pernambucana, nacido en 1897, Alberto Cavalcanti empezó su carrera en París, donde se especializó en escenografía, luego de estudiar Bellas Artes y Arquitectura en Suiza. Después de trabajar con Marcel L’Herbier y Louis Delluc, dirigió su primera película en 1926, a la cual le siguieron docenas de cortometrajes. Participó de los movimientos de vanguardia franceses en los años 20.

Con el advenimiento del cine hablado fue contratado por Paramount y realizó versiones sonoras, en francés y en portugués, de 21 películas producidas en Hollywood. Sus teorías innovadoras sobre la función de los ruidos y las palabras en la narrativa cinematográfica atrajeron la atención de productores ingleses.
Cavalcanti se mudó a Londres en 1934, donde contribuyó al desarrollo del documental moderno. Durante la guerra, se especializó en largometrajes de ficción, incluyendo un clásico de horror, Na Solidão da Noite, y una adaptación del romance Nicholas Nickleby, de Charles Dickens. Volvió a Brasil a fines de los años 40, luego de haber trabajado en 10 países europeos durante 36 años.

Participó de la creación de Vera Cruz, en São Paulo, fundamental para que el cine nacional diese un salto en la calidad técnica. Después de supervisar la producción de decenas de largometrajes, como Caiçara e Terra é Sempre Terra, se mostró disconforme al no poder tratar, como a él le gustaría, temáticas brasileñas. Dejó la empresa a fines de 1951 para montar su propio estudio, Kino Filmes. Dirigió su primera película brasileña en 1952, Simão, o Caolho, a la cual siguieron O Canto do Mar (1953), mezcla de documental y ficción que retrataba la miseria en la que vivía parte de la población de Pernambuco, y Mulher de Verdade (1954).
En 1952, escribió el libro Filme e Realidade. Criticado por su ideología de izquierda y disconforme con el marasmo de la vida cultural brasileña, volvió a Europa, donde dirigió O Senhor Puntilla e Seu Criado Matti, adaptación de la obra de Brecht. Alberto Cavalcanti se enorgullecía de haber producido únicamente películas de sello social. Trabajó, también, en Italia y en Austria, concluyendo su carrera en la televisión francesa, en los años 70. Falleció en París, en 1982.

viernes, 8 de junio de 2012

Paraguayo Luis Alberto del Paraná... La voz de la Cordillera

           
Luis Alberto del Paraná nació en Altos, departamento de Cordillera, de Paraguay el 21 de junio 1926, su nombre real era Luis Osmer Meza. Fue hijo de José Domingo Encina Gonzáles quien era maestro rural, y de Doña Jacinta Meza.

Luis Alberto del Parana -nombre artístico adoptado en México- Nace para el Arte en 1942, durante el Primer Certamen de los Barrios; ahí sorprendió a todos con su maravilloso timbre de voz. En esa oportunidad representó a Campo Grande, acompañado de Humberto Barúa, y otro nombre mayúsculo de la música paraguaya, el arpista Digno García.
Esa vez, en el viejo cine Rex, el público empezó a asombrarse con aquel jovencito que prestaba el servicio militar, de sonrisa franca y traslucida que los deleitó con sus canciones.
Luis Alberto del Paraná, casado por primera vez con la francesa Lissette Cairoli. Su segundo matrimonio, fue con la bailarina española, Carmen Gonzáles Caballero. Ellos tuvieron dos hijos: Luis Manuel Meza Gonzáles y Carmen Fabiola Meza Gonzáles.
Su voz es requerida en los principales países latinoamericanos por lo que emprende una larga gira y luego al  volver, forma grupo con Digno García y Agustín Barboza tomando el nombre de "TRIO LOS PARAGUAYOS", posteriormente el Trío se disuelve, y Paraná forma otro conjunto de nombre "LOS PARAGUAYOS", esta vez con su hermano Reynaldo meza, Rubito Medina, y el arpista José de los Santos González; grabando enseguida para Philips de Holanda, dos LP's: "Famous Latin American Songs" y "Ambassador of Romance", Inicia así la grabación de más de 500 que de inmediato constituyeron un grán éxito de venta.
A instancias, según parece, del poeta y político, Epifanio Méndez Fleitas. Por decreto del Poder Ejecutivo No.1.736, de fecha 24 de noviembre de 1953, firmado por el Pdte. de la República, Dr. Federico Chávez, y el Ministerio de Hacienda, Dr. Guillermo Enciso Velloso, el Gobierno de la Nación entrega 3.200 dólares, a cada uno de los artistas para difundir la música paraguaya en Europa, en "Misión Cultural Oficial".

El domingo el 15 de septiembre de 1974, a la edad de 48 años,  Luis Alberto del Paraná muere en la ciudad de Londres, en Prembridge Court Hotel. 1er. piso, habitación No.8. Su sepelio constituyó un acontecimiento pocas veces visto en la vida de la Nación paraguaya. La ciudadanía se volcó a las calles, espontáneamente, para atestiguar el último adiós a uno de sus hijos más queridos.
Luis Alberto del Paraná es considerado como  Embajador de la música paraguaya y asimismo, soldado del Arte paraguayo

José María Arguedas, literato indigenista y destacado narrador del siglo XX

   
José María Arguedas Altamirano (Andahuaylas, 1911 - Lima, 1969) fue un escritor y etnólogo peruano, renovador de la literatura de inspiración indigenista y uno de los más destacados narradores peruanos del siglo XX.
Sus padres fueron el abogado cuzqueño Víctor Manuel Arguedas Arellano, y Victoria Altamirano Navarro. En 1917 su padre se casó en segundas nupcias (la madre había muerto tres años antes), y la familia se trasladó al pueblo de Puquio y luego a San Juan de Lucanas. Al poco tiempo el padre fue cesado como juez por razones políticas y hubo de trabajar como abogado itinerante, dejando a su hijo al cuidado de la madrastra y el hijo de ésta, quienes le daban tratamiento de sirviente.

En 1921 se escapó con su hermano Arístides de la opresión del hermanastro. Se refugiaron en la hacienda Viseca, donde vivieron dos años en contacto con los indios, hablando su idioma y aprendiendo sus costumbres, hasta que en 1923 los recogió su padre, quien los llevó en peregrinaje por diversos pueblos y ciudades de la sierra, para finalmente establecerse en Abancay.

Después de realizar sus estudios secundarios en Ica, Huancayo y Lima, ingresó en 1931 a la Facultad de Letras de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos de Lima para estudiar Literatura. Entre 1932 y 1937 trabajó como auxiliar de la Administración Central de Correos de Lima, pero perdió el puesto al ser apresado por participar en una manifestación estudiantil a favor de la República Española.

Después de permanecer alrededor de un año en la prisión El Sexto, fue nombrado profesor de castellano y geografía en Sicuani, en el departamento de Cuzco, cargo en que descubrió su vocación de etnólogo. En octubre de 1941 fue agregado al Ministerio de Educación para colaborar en la reforma de los planes de estudios secundarios. Tras representar al profesorado peruano en el Congreso Indigenista Interamericano de Patzcuaro (1942), reasumió su labor de profesor de castellano en los colegios nacionales Alfonso Ugarte, Nuestra Señora de Guadalupe y Mariano Melgar de Lima, hasta que en 1949 fue cesado por considerársele comunista.

En marzo de 1947 fue nombrado Conservador General de Folklore en el Ministerio de Educación, para posteriormente ser promovido a Jefe de la Sección Folklore, Bellas Artes y Despacho del mismo ministerio (1950-52). En 1953 fue nombrado Jefe del Instituto de Estudios Etnológicos del Museo de la Cultura Peruana, y el mismo año comenzó a publicar la revista Folklore Americano (órgano del Comité Interamericano de Folklore, del que era secretario), la cual dirigió durante diez años.

A este cargo sucedieron el de director de la Casa de la Cultura del Perú (1963-1964) y director del Museo Nacional de Historia (1964-1966), desde los cuales editaría las revistas Cultura y Pueblo e Historia y Cultura. También fue profesor de etnología y quechua en el Instituto Pedagógico Nacional de Varones (1950-53), catedrático del Departamento de Etnología de la Universidad de San Marcos (1958-68), y profesor en la Universidad Nacional Agraria de la Molina desde 1964 hasta su muerte, ocurrida a consecuencia de un balazo que se disparó en la sien y que ocasionaría su fallecimiento cuatro días después. Fue galardonado con el Premio Fomento a la Cultura en las áreas de Ciencias Sociales (1958) y Literatura (1959, 1962) y con el Premio Inca Garcilaso de la Vega (1968).

La obra de José María Arguedas

La producción intelectual de Arguedas es bastante amplia y comprende, además de obras de ficción, trabajos, ensayos y artículos sobre el idioma quechua, la mitología prehispánica, el folclore y la educación popular, entre otros aspectos de la cultura peruana. La circunstancia especial de haberse educado dentro de dos tradiciones culturales, la occidental y la indígena, unido a una delicada sensibilidad, le permitieron comprender y describir como ningún otro intelectual peruano la compleja realidad del indio nativo, con la que se identificó de una manera desgarradora.

Por otro lado, en Arguedas la labor del literato y la del etnólogo no están nunca totalmente disociadas, e incluso en sus estudios más académicos encontramos el mismo lenguaje lírico que en sus narraciones. Y aunque no era diestro en el manejo de las técnicas narrativas modernas, su literatura (basada especialmente en las descripciones) supo comunicar con gran intensidad la esencia de la cultura y el paisaje andinos.

Arguedas vivió un conflicto profundo entre su amor a la cultura indígena, que deseaba se mantuviera en un estado "puro", y su deseo de redimir al indio de sus condiciones económicas y sociales. Se puede decir que la añoranza a las formas tradicionales de la vida andina hizo que postulara un estatismo social, en abierta contradicción con su adhesión al socialismo.

Su obra revela el profundo amor del escritor por la cultura andina peruana, a la que debió su más temprana formación, y representa, sin duda, la cumbre del indigenismo peruano. Dos circunstancias ayudan a explicar la estrecha relación de Arguedas con el mundo campesino. En primer término, que naciera en una zona de los Andes que no tenía mayor roce con estratos occidentalizados; en segundo lugar, que a la muerte de su madre, su madrastra lo obligara a permanecer entre los indios. De esa manera asimiló la lengua quechua, y lo mismo sucedió con las costumbres y los valores éticos y culturales del poblador andino.

Esta precoz experiencia, vivida primero y simbolizada en su escritura por la oposición indios/señores, se vería más tarde reforzada con los estudios antropológicos. Como resultado de esta trama, la vida de Arguedas transcurrió entre dos mundos no sólo distintos, sino además en contienda. De allí surgió su voraz voluntad de interpretar la realidad peruana, la permanente corrección de sus ideas sobre el país y la definición de su obra como la búsqueda de una imagen válida de éste.

Ya desde sus primeros relatos se advierte la problemática que terminaría por presidir toda su escritura: la vida, los azares y los sufrimientos de los indios en las haciendas y aldeas de la sierra del Perú. Allí también se presenta esa escisión esencial de dos grupos, señores e indios, que será una constante en su obra narrativa. El espacio en que se desarrollan sus relatos es limitado, lo que permite a esta oposición social y cultural mostrarse en sus aspectos más dramáticos y dolorosos. Ya el derrotero de Arguedas está trazado; aunque en su fuero interno vive intensamente la ambigüedad de pertenecer a dos mundos, su actitud literaria es muy clara, en la medida en que determina una adhesión sin atenuantes al universo de los indígenas, generando dos cauces de expresión que se convertirán en sendos rasgos de estilo: la representación épica y la introspección lírica.

Su primer libro reúne tres cuentos con el título de Agua (1935), que describen aspectos de la vida en una aldea de los Andes peruanos. En estos relatos se advierte el primer problema al que se tuvo que enfrentar en su narrativa, que es el de encontrar un lenguaje que permitiera que sus personajes indígenas (monolingües quechuas) se pudieran expresar en idioma español sin que sonara falso. Ello se resolvería de manera adecuada con el empleo de un "lenguaje inventado": sobre una base léxica fundamentalmente española, injerta el ritmo sintáctico del quechua.

En Agua los conflictos sociales y culturales del mundo andino se observan a través de los ojos de un niño. El mundo indígena aparece como depositario de valores de solidaridad y ternura, en oposición a la violencia del mundo de los blancos.

En Yawar fiesta, de 1941, Arguedas plantea un problema de desposesión de tierras que sufren los habitantes de una comunidad. Con esta obra el autor cambia algunas de las reglas de juego de la novela indigenista, al subrayar la dignidad del nativo que ha sabido preservar sus tradiciones a pesar del desprecio de los sectores de poder. Este aspecto triunfal es, de por sí, inusual dentro del canon indigenista, y da la posibilidad de entender el mundo andino como un cuerpo unitario, regido por sus propias leyes, enfrentado al modelo occidentalizado imperante en la costa del Perú.
En Los ríos profundos, de 1958, propone la dimensión autobiográfica como clave interpretativa. En esta obra se nos muestra la formación de su protagonista, Ernesto (que recobra el nombre del niño protagonista de algunos de los relatos de Agua), a través de una serie de pruebas decisivas. Su encuentro con la ciudad de Cuzco, la vida en un colegio, su participación en la revuelta de las mujeres indígenas por la sal y el descubrimiento angustioso del sexo son algunas de las etapas a través de las cuales Ernesto define su visión del mundo. El mundo de los indios asume cada vez más connotaciones míticas, erigiéndose como un antídoto contra la brutalidad que tienen las relaciones humanas entre los blancos.

La novela siguiente, El Sexto, publicada en 1961, representa un paréntesis con respecto al ciclo andino. "El Sexto" es el nombre de la prisión de Lima donde el escritor fue encarcelado en 1937-1938 por la dictadura de Benavides. El infierno carcelario es también una metáfora de la violencia que domina toda la sociedad peruana.

Con Todas las sangres, de 1964, Arguedas reanudó, sobre bases más amplias, la representación del mundo andino. Del relato autobiográfico se pasa a un cuadro general que comprende las transformaciones económicas, sociales y culturales que suceden en la sierra peruana. A través de la historia de una familia de grandes latifundistas, el autor afronta las consecuencias del proceso de modernización que avanza sobre un mundo todavía feudal.
Todas las sangres es un proyecto narrativo de largo aliento y mucho más ambicioso, pues pretende sopesar todos los modelos que se presentan como alternativos para construir y configurar la sociedad peruana. A ello obedece su estructura coral, en la cual se enfrentan el proyecto capitalista, el orden feudal y un boceto de capitalismo nacional. Pero el autor invalida cada uno de ellos, proponiendo como legítimo un modelo social comunitario que no desdeña, empero, la modernización. Todas las sangres eleva el problema indígena a problema nacional, e incluso le brinda un tinte universal, en la medida en que el conflicto expresado en la novela corresponde ya en ese momento al llamado Tercer Mundo.

La última novela de Arguedas, El zorro de arriba y el zorro de abajo, que se publicó póstuma en 1971, quedó inacabada por el suicidio del escritor. Los capítulos que consiguió escribir están ambientados en Chimbote, un puerto pesquero del norte, que sufre un desarrollo impetuoso y caótico. El autor alterna la representación dramática de los costes humanos de este crecimiento, especialmente la pérdida de identidad cultural de los indios trasplantados a la ciudad, con apuntes de diario, de los cuales emerge la decisión, cada vez más inexorable, de suicidarse.

La imagen literaria de Arguedas se completa también con sus Relatos completos, reunidos en 1975, y con importantes investigaciones antropológicas y folclóricas, además de su producción poética en lengua quechua.

martes, 8 de mayo de 2012

¿De donde aparecieron tantos "comunistas de ocasión" en América latina?


Ante el exitoso auge de los gobiernos de tendencia izquierdista en América latina, aparecieron de improviso, millares inescrupulosos personajes que ahora dicen ser comunistas, con la única finalidad de sacar provecho de esa coyuntura política.
Existe un citado que dice “La política es la conducción de los asuntos públicos para el provecho de los particulares”, una regla que al parecer quieren, o ya lo están poniendo en práctica muchos “comunistas de ocasión” que de un momento a otro comenzaron a aparecer en el ambiente político de América latina. Personas inescrupulosas y aprovechadas que de comunistas no tienen absolutamente nada. Son millares de hombres y mujeres, egoístas y egocéntricas, que pregonan defender un ideal filantrópico en beneficio de su comunidad, cuando en realidad solo tienen en mente llegar a ocupar un importante cargo político, para llenar sus arcas con el dinero del pueblo –Que en muchos casos se mueren de hambre- mientras se ocultan sigilosamente tras el retrato del “Che” Guevara.
El “Che” Guevara no era millonario, pero tampoco estaba en la ruina, era un medico hijo de una honorable familia argentina, un estudiante de medicina, que en sus viajes por América latina descubrió los golpes propinados diariamente por la extrema pobreza a millones de familias sudamericanas; pero también se dio cuenta como disfrutaban aquellos que se aprovecharon de la ignorancia de su pueblo para hacerse ricos. El joven Ernesto Guevara, decidió entrar en la clandestinidad, y abandonó todo para formar parte de un grupo guerrillero con la convicción de que de esa forma lograría derrumbar esos regímenes desiguales y abusivos.
Desde que tomo esa decisión, se acabaron para él las fiestas en los elegantes salones, los fines de semana de futbol, los alegres paseos en la playa, y muchas, muchas formas de disfrutar la vida, como lo hace cualquier otro muchacho de su edad. Nos preguntamos: ¿Qué obligo a este joven a tomar esta inusual decisión?... la respuesta no es otra que UN IDEAL, que no era otro que de luchar por la justicia social de los pueblos de América. Posteriormente, cuando al lado de Fidel castro derrumbó el régimen de Batista, el “Che” obtuvo un altísimo cargo político en la isla que le hubiera permitido vivir tranquilamente; sin embargo renunció a ello y volvió a formar otra escuadra guerrillera y continuó luchando por su ideal hasta que encontró la muerte.
Aquí no vamos a discutir si la actitud guerrillera del Che estuvo bien o mal, si estaba cierto o errado, no; aquí estamos viendo la ejemplar convicción de una persona que abraza algún tipo de ideología política. Digo ejemplar en el sentido de ser honesto y consecuente con sus decisiones, con su pensamiento, consigo mismo. Vuelvo preguntarme: ¿Serán así esos infundados “camaradas” que enarbolan banderas de justicia, que recitan a Martí, que viajan a Cuba y se toman fotos en la plaza de la revolución solo para demostrar que son los nuevos abanderados del Che?
Que van a ser así; ellos en realidad son un bando de sinvergüenzas que jamás formaron parte de ningún movimiento social, sindical o popular. Sinvergüenzas acostumbrados a la buena vida y al solas esparcimiento. Egoístas individualistas que solo piensan en ellos y en su similar entorno, personas que jamás ayudaron a nadie que estaba en desventaja económica, social o moral. Sinvergüenzas que se dicen comunistas pero que disfrutan de todas las comodidades en sus casas y que tratan mal, con desprecio y explotan a sus empleados. Eso no es ser comunista. Eso son estafadores; son lobos disfrazados de corderos, que solo piensan lucrarse, con el dinero del pueblo, de ese pueblo al que tratarán de convencer para que vote por ellos.
¡Viva la revolución!, -¿Cuál revolución?... De que revolución hablan esos cretinos, si ya no hay revolución, ahora nuestros robustecidos sistemas de gobierno están hablando de igual a igual vía diplomática con las “ex grandes potencias”. Sudamérica es potencia ahora, tenemos varios Premios Nobel, deportistas campeones del mundo, medallistas olímpicos, connotados intelectuales, escritores, cineastas y económicamente somos grandes productores agrícolas y de materia prima que el mundo requiere. Hoy Sudamérica esta unida, abrió sus fronteras para sus hermanos del continente, ya no existen más guerras entre los sudamericanos o sea las ex grandes potencias ya no tienen a quien vender sus armas de muerte entre otras cosas más.
Sudamérica ya no necesita de más comunistas, Sudamérica requiere ahora de personas que ayuden a sus hermanos a trabajar y a compartir equitativamente de las riquezas que vienen cumulando poco a poco los países de este continente.
Lo que deberían entender estos oportunistas; es que los verdaderos comunistas latinoamericanos, son conocidos, reconocidos y no necesitan carta de presentación para ello.
Camaradas… !Viva la revolución!... ¿Cuales son tus camaradas; de que revolución me hablas naufrago?  Estoy seguro que si mi dilecto amigo argentino (del Barrio de Boca) Carlitos Ferretti escucha esas tonterías, les respondería con su potente voz:
   -Che, dejáte de pavadas y ponéte a trabajar que ya me tenés
     hinchadas las pelotas con las boludeces que decís…. Andááááá.




jueves, 26 de abril de 2012

Desde que la mujer salió del hogar; el mundo se vino abajo.

     

No se trata de “machismo” solamente es el rol biológico que tenemos los seres humanos. Los hombres y las mujeres son seres muy similares, pero diferentes. El jamás será ella; tampoco ella nunca será él.
Y no se diferencian únicamente por el sexo sino que está comprobado que son diferentes orgánica y psicológicamente. De tal forma que por naturaleza la mujer, al igual como cualquier animal racional o irracional es quien debe parir y criar a sus pequeños  hasta que ellos puedan enfrentar la vida-así ella no lo quiera-. Precisamente por lo que el hombre y la mujer son dos mundos distintos y opuestos, es que se atraen y se complementan.

Pero que sucedió ahora; la mujer declinó a su rol biológico natural, para apartarse del hogar a fin de ayudar o sustentar a su familia económicamente ¿y que sucedió? El mundo se vino abajo. Imagínense, es como que la leona deja a sus críos a los cuidados de unas cebras, la gallina se las deja a una pata, los hijos de la jirafa los cría una elefanta o los críos de unos ovejas se quedan al cuidado de doña leona. Así igual sucede en la actualidad, la mujer dejó a sus hijos que los crie otra persona.

 ¿Y que esta aconteciendo?

Un estudio  reveló que en el mundo 2,6 millones de jóvenes mueren a lo largo de sus dos primeras décadas de vida; por suicidios,  actos violentos, alcohol, drogas, o accidentes de transito; en cuanto otros cientos de miles están en las cárceles o deambulan por las calles victimas de otros flagelos sociales.
Sexo desenfrenado, drogas, alcohol, abandono escolar, niños trabajando, mendigando en las esquinas, haciendo malabares en los semáforos para conseguir unas monedas, jovencitas que aprendieron a sacarle provecho económico a su belleza atrayendo “viejos verdes” para sacarles dinero o en las puertas de las discotecas prostituyéndose; el resultado, millones de infectados con letales enfermedades venéreas, niñas madres solteras, violadas y abandonadas, jóvenes asaltando, matando, drogándose, cumpliendo condena o en lo peor de los casos, muertos.

Lo que viene aconteciendo con las nuevas generaciones, es lamentable, sin embargo, no sorprende enterarnos por medio de las noticias policiales que “los asesinos no superaban los 18 años”, o que los cuerpos de los 3 o 4 ejecutados, correspondían a adolescentes entre 14 o 16 años de edad.
Sin embargo este caos generacional, ya había sido predestinado hace muchos años por el vigésimo sexto presidente de Estados Unidos, Theodoro Roosevelt, mediante unas proféticas palabras “El trabajo del hogar es fundamental para la humanidad. [...] Si la madre no cumple con su deber, no habrá una próxima generación, o si la hay, desearemos que no la hubiera habido.”
Hoy ya estamos lamentándonos de las suicidas actitudes de millones de nuestros jóvenes. Pero también está comprobado que desde que la mujer, salió del hogar en busca de superación, o para ayudar al marido, todo…todo se vino abajo.
Ahora vemos que las mujeres son presidentes, ministras, directoras de importantes instituciones, jueces, policías y están realizando miles de labores  y lo hacen muy bien, son exitosas lideresas, conducen la economía mejor que los hombres etc. etc. etc. ellas conocen perfectamente todo lo relacionado a su trabajo, saben lidiar con los más difíciles casos laborales, pero desconocen que esta sucediendo en su hogar, no saben donde andan sus hijas, a que se dedican sus hijos, donde comieron, que comieron, como van en la escuela o la universidad, o con que clase de amistades se están relacionando.
      (Getty)
No se trata de machismo, es la ley de la vida, así como las aves vuelan, los peces nadan; la labor de la madre es parte de este ecosistema humano, al igual que la leona, la tigresa o la mamá cocodrilo que no dejan de ser fieras mientras preparan a su pequeños para que enfrenten la vida. Es que eso, es algo natural; esas fieras saben instintivamente que deben dedicarles a sus críos el tiempo necesario para soltarlos al mundo, de lo contrario, la especie se acabaría rápidamente, pues los pequeños estarían expuestos a miles de peligros y no sabrían defenderse.
En los seres humanos está ocurriendo eso, la madre dejo en el “nido” a sus hijos, para que aprendan a caminar solos y cuando lo logran, lo hacen sin rumbo, por lo que son atraídos rápidamente por el primer malandro(a) que los encuentra desprevenidos.
Las mujeres manifiestan; son otros tiempos, las tareas del hogar también deben hacerlas los hombres etc. Por naturaleza, entre los animales, son las hembras quienes crían a sus hijos, entre los animales racionales, el hombre es más apegado a sus hijos, sin embargo, esto no garantiza una correcta educación dentro del hogar. La mujer jamás podrá escapar de este rol que le dio la naturaleza, de lo contrario estaremos dispuestos a sufrir las predicciones de Roosevelt.

Pero ahora ellas se resisten, quieren cambiar el mundo y lo están haciendo a costa de su hogar, compiten con los hombres en las diferentes tareas y que consiguieron con ello. Un hogar inestable, con hombres que abandonaron sus deberes de padres, con hijos que aparecen y desaparecen por semanas; Aunque ahora muchas mamás están más tranquilas por que los enamorados de sus hijas ya no las llevan a un motel (ahora la “nena” duermen con su enamorado en su propio cuarto con o sin consentimiento). Y los padres… cada uno por su lado y muchas veces haciendo cosas que les impiden moralmente llamarles la atención a sus hijos cuando estos hacen algo indebido.


Que hacer al respecto?... es difícil saber que hacer. El problema no es lo que actualmente hace la mujer; el problema es quien la remplaza en el hogar; por que el hombre jamás podrá substituir a una madre en el hogar; el hombre podrá realizar todas las tareas de casa, quizá hasta lo hará mejor, pero nunca como la mamá.
 
Lo que si es indudable; es que: “Cuando una madre está dentro de un hogar, da la sensación que Dios y sus ángeles también están junto a ella, dándonos paz y bendiciones a todos nosotros”.