lunes, 29 de julio de 2013

Ercy Pereira Torma, destacado y ejemplar periodísta brasileño

 
Si quisiéramos juntar periodismo profesional, objetivo y sobretodo honesto en una sola persona, tendríamos que referirnos al periodista Brasileño Ercy Pereira Torma, ampliamente reconocido por dedicar gran parte de su vida, con ejemplar honestidad y profesionalismo a enaltecer esa noble profesión.
Ercy Pereira Torma, nace el 24 de agosto del año 1934, en La ciudad de Rio Grande, situada en el extremo sur del Estado de Rio Grande do Sul, Brasil. Sus padres fueron, Ercildo de Sosa Torma y Celecina Pereyra Torma, naturales de la región de Piratini, quienes decidieron irse a vivir a la ciudad de Rio Grande, porque era un centro portuario, ferroviario y existían empresas que ofrecían mucha posibilidad de empleo
Lo más interesante y podría decirse anecdótico, fue que a la ciudad de Rio Grande no viajaron únicamente los padres de Ercy Pereira, sino también todos sus familiares, cada familia con sus hijos sumaban un promedio de 14 integrantes; es decir, a Río Grande llegaron 14 Pereiras entre padres e hijos e igualmente llegaron de esa misma ciudad 14 miembros de la familia Torma. Con el trascurrir del tiempo, se casaron entre ellos, llegando formar sus respectivas familias; unas eran Pereira Torma y otras Torma Pereira; precisamente, una de esas familias Pereira Torma, era la que conformaron los padres de Ercy.
Sus inicios en el periodismo los hizo muy joven en el periódico “Cruzeiro do Sul”, era un  semanario perteneciente a la comunidad católica de la ciudad, y que hoy está fuera de circulación; ahí, en ese medio Ercy se encargaba de hacer tres columnas; deportes, curiosidades y cine, donde escribía para las familias católicas, comentarios sobre filmes que estarían en exhibición. Después pasó a colaborar con el periódico “Rio Grande” y “Radio Cultura Riograndina” participando de las jornadas deportivas con  comentarios y reportajes.

La falta de perspectivas para ampliar sus conocimientos en la práctica del periodismo lo hizo emigrar a la capital del Estado, la ciudad de Porto Alegre, donde arribó en el año 1968. Lo más interesante es que a los tres días de haber llegado a la capital del Estado consiguió trabajo como reportero policial del “Diario de Noticias” y un mes después ya estaba trabajando simultáneamente en el departamento de noticias de la “Radio Difusora”, donde estuvo hasta el año 1969  en que comenzó a laborar -también como reportero policial- en el diario Zero Hora, ocupándose posteriormente de otros cargos, en esta empresa se quedó 25 años.
Ercy Pereira es parte de una generación de profesionales del periodismo que tuvo que pasar por una etapa difícil para los más honestos hombres de prensa; pues hacer periodismo en medio de un ambiente de represivo y a veces de terror impuesto por el militarismo que gobernó Brasil por algún tiempo no era fácil, sin embargo jamás vendió su pluma al mejor postor. Siempre respetuoso, amable, dispuesto a confraternizar, a enseñar o a organizar eventos en beneficio de la cultura o del bienestar general, Ercy Pereira es en la actualidad, uno de los mejores referentes brasileños de cómo debe actuar un periodista en el cumplimiento de su deber. 
Con el tiempo su cariño por Porto Alegre fue aumentando, él la consideraba su segunda casa, por supuesto que nunca olvidó a su querido Rio Grande donde nació y del cual tiene gratos recuerdos; más Porto Alegre es la ciudad que escogió para vivir el resto de su vida. Participó de tantas cosas en beneficio de la comunidad tanto como periodista, como vecino o como presidente de la ARI que la Prefectura Municipal de Porto Alegre, estimó por conveniente hacerle un reconocimiento como ciudadano honorable de esa ciudad, recibiendo el diploma y la medalla correspondiente.
Ercy Pereira, había comenzado a frecuentar la ARI poco tiempo después de haber llegado a Porto Alegre, acudía los sábados para reunirse con otros colegas para confraternizar o para participar de los frecuentes conversatorios que ahí se realizaban con ilustres invitados. Con el tiempo Alberto André presidente de la ARI en esa época lo invitó para que asuma el cargo de director de asistencia social; de donde no volvió a salir más. En esa prestigiosa entidad, asumió diversos cargos hasta que llegó a ser presidente de la institución, cargo que ocupó por espacio de 15 años  ahora es presidente del Consejo Deliberativo de la ARI a partir de esta última gestión.
Desde que estuvo ligado a la Ari, Ercy Pereira fue un infatigable luchador por los derechos de los colegas periodistas, especialmente en la época de la dictadura militar; también durante su gestión como presidente representó a la ARI en importantes decisiones sociales y políticas que influyeron en los destinos de la ciudad de Porto Alegre, asimismo realizó varios eventos culturales y fórums de marcado interés, como el “III Forúm de Gestión Ambiental!” donde se trató de la importancia del agua dentro de la sociedad, así como otras actividades a favor de la cultura y el periodismo brasileño.
En la actualidad Ercy Pereira Torma, ostenta el cargo de presidente del Consejo Deliberativo de la ARI.

Peruanos residentes en Porto Alegre - Brasil celebraron el día de su independencia.

Por iniciativa del Centro Cultural Peruano de Porto Alegre, Brasil, cientos de peruanos residentes en esa ciudad celebraron el 192º Aniversario de la Independencia de Perú, Con danzas del folcklore peruano, gastronomía típica, y una gran fiesta de confraternidad.
 
Fue una noche inolvidable, para los residentes peruanos de esa bella ciudad brasileña, los asistentes bailaron cantaron, disfrutaron de un show folcklórico de Perú y de otros países hermanos como Colombia y Argentina, quienes además estuvieron representados por sus correspondientes cónsules.
El gran baile general estuvo amenizado por la agrupación musical “La Cumbre”  compuesta por destacados músicos de diferentes nacionalidades pero que armonizan perfectamente, e interpretan música latinoamericana, e internacional.
El Dr. Carlos Nevado, director del “Centro Cultural Peruano de Porto Alegre” manifestó sentirse satisfecho con el éxito del evento patrio “Nuestro Centro Cultural Peruano de esta ciudad, siempre está organizando diversas manifestaciones culturales que muestren en este gran país nuestra cultura, nuestra gastronomía, pero sobretodo tratamos de reforzar la confraternización no sólo entre los peruanos residentes aquí, sino también con los hermanos brasileños y residentes de otros países hermanos” -manifestó emocionado el Dr. Nevado.
Por supuesto que no podía faltar la deliciosa comida peruana que fue del agrado de todos los asistentes, quienes también recibieron algunos presentes sorteados durante el transcurso de la fiesta. Sin embargo el premio mayor fue el sorteo de un pasaje Porto Alegre – Lima- Porto Alegre, cortesía de la compañía de aviación Avianca Taca que estuvo representada por Felipe Lemos quien participó del sorteo e hizo entrega del pasaje a la persona ganadora.
Felicitaciones al centro Cultural peruano de Porto Alegre por esa permanente labor que prestigia el nombre del Perú… Y Felices fiestas Patrias.

jueves, 18 de julio de 2013

Heitor Villa-Lobos, destacado músico brasileño



Heitor Villa-Lobos aprendió muy joven los primeros acordes. A los seis años escuchaba a su tía Zizinha tocar el Clavecín, mientras en las calles de Rio de Janeiro, grupos de músicos amadores tocaban en las noches de fiesta.
Fue hijo de un funcionario de la Biblioteca Nacional y violoncelista amado, por lo que la vida musical en su infancia oscilava, así, entre Bach y las serenatas de los llorones. Cuando perdió al padre, a los 12 años, decidió aprender por cuenta propia a tocar la guitarra y el cavaquinho.
A los 18, contrariando la voluntad de la madre de hacerlo médico, se juntó a los llorones. Como músico ambulante viajó a Espírito Santo, Bahia y Pernambuco. De vuelta a Rio, se inscribió en el Instituto Nacional de Música de Rio de Janeiro, pero sentía “más placer en absorber el folclor que pasaba bajo sus ventanas que oír el raciocinio de los explicadores”.
Después de un nuevo viaje, al norte y al noroeste, donde recogió más de mil temas que utilizaría en su obra, completó su formación autodidacta dedicándose al estudio de los grandes maestros y de los tratados de armonía y orquestación. Se casó con la pianista Lucília Guimarães, tocó violoncelo en las orquestas de los teatros y de los cines cariocas y compuso suites sobre temas infantiles brasileños.
El año de 1915 marcó el inicio de la presentación oficial en Rio de Janeiro, de Villa-Lobos como compositor. Su música provocó la ira en las fuerzas pasadistas. En 1922, enfrentó con sus Danzas Africanas la indignada platea de la Semana de Arte Moderno y compuso dos sinfonías encomendadas por el Gobierno. Al año siguiente, Villa-Lobos embarcó a Francia, no para estudiar o perfeccionarse, sino para conquistar, llevando en el equipaje la inmensa obra ya compuesta.
Cinco años después, volvió a Europa con la batuta en la mano, para regir las principales orquestas del continente y presentarle al mundo os Choros, as Serestas, y a Missa de São Sebastião. Villa-Lobos se preocupaba con el descaso con que la música era tratada en las escuelas brasileñas y acabó por presentarle el revolucionario Plan de Educación Musical al Gobierno de Sao Paulo.
Después de dos años de trabajo, el compositor de Bachianas Brasileiras, fue invitado por Anísio Teixeira a organizar y dirigir la Superintendencia de Educación Musical y Artística, que introducía la enseñanza de Música y el Canto Coral en las escuelas.
Con el apoyo del entonces presidente Getúlio Vargas, organizó concentraciones orfeónicas grandiosas que llegaron a reunir, bajo su regencia, hasta 40 mil escolares. Se presentó por primera vez en Estados Unidos en 1944. En los años siguientes, ya casado con D. Mindinha, realizó innúmeras giras, donde rigió y grabó sus obras, recibió homenajes y encomiendas de nuevas partituras, además de haber entrado en contacto con grandes nombres de la música estadounidense, cerrando, así, el ciclo de su consagración internacional.
 
 

Porque la policía de Brasil se llama "Policía Militar"? el nombre de por sí, es represivo.

 
 
Los cuerpos policiales de Brasil son denominados “Policías Militares” -un nombre que de por sí, ya suena represivo- y sus componentes están clasificados como “Soldados”. ¿Acaso los brasileños no merecen tener una POLICÌA (no militar) compuesta por POLICIAS (y no por soldados) especializada en cuestiones civiles como en todas partes del mundo?
 
En todos los países, se denomina Policía Militar a uno o más batallones de las fuerzas armadas que ejercen un poder “policial” dentro del ámbito interno de los ejércitos, garantizando asimismo, la ley y el orden dentro de los mismos. Es decir, el radio de acción de esta “Policía Militar” está limitado únicamente dentro de las instalaciones militares o con acciones impropias cometidas por algunos de los miembros del ejército, marina o aviación.
Brasil no solo podría tener una de las mejores policías del mundo, bien equipada, correctamente entrenada, con un bonito uniforme que psicológicamente lo acercaría más a la comunidad, la misma que los vería como parte integrante de ellos mismos, es decir como POLICIAS y no como MILITARES.
      
Con esto no quiero decir que la policía brasileña sea ineficiente ni mucho menos, antes bien, yo tengo por ella, la mayor admiración, pues realizan un arduo y eficiente trabajo en lugares sumamente conflictivos, enfrentándose a toda clase de peligros por lo cual muchos de ellos perdieron la vida; conozco de cerca su abnegada labor. Mi comentario solo está dirigido a la denominación de “militar”  que le sobreponen a su policía, una observación que ya fue puesta en debate u observación por algunas connotadas personalidades brasileñas.
Es que en ninguna parte del mundo los militares son “La Policía”, salvo en aquellos países gobernados por militares, tras un golpe de estado. La razón es obvia; un militar está formado para tareas de defensa y operaciones de combate, mientras que el policía está entrenado para servicios de seguridad pública, incidiendo así en todo el quehacer ciudadano; por este motivo en los países democráticos  sean desarrollados, o en proceso de desarrollo, cualquier sospecha de injerencia de las Fuerzas Armadas en los asuntos de Seguridad Pública se convierte en algo alarmante. Es que cuando los militares se involucran en asuntos de la policía debe preocuparnos, ya que se estaría amenazando todo el estado social y democrático de derecho.
Este hecho para nada prohíbe ni descarta la posibilidad del desempeño de operaciones conjuntas de colaboración coyuntural entre miembros de la Policía y de las Fuerzas Armadas, en los casos establecidos en la Constitución de la República, conservando la Policía el comando operacional y el aspecto procesal, estando los militares laborando como tropa de apoyo, y viceversa en tiempos de guerra.
Lo que si no se puede obviar es que, sin ser militares, los policías deben tener siempre una instrucción “militarizada” para que estén en permanente buen estado físico, mental, objetivo, con mucha instrucción en leyes, psicología, relaciones públicas, etc. así como en uso de armamentos y otras técnicas de disuasión como, enfrentamientos y capturas de delincuentes, así como formas de actuar ante manifestantes pacíficos o revoltosos..
Pero para ello, los policías deben también de estar impregnados de un elevado optimismo, que les permitirá atender a las personas con la mayor de las voluntades y quizá con una amigable sonrisa.
Y esto no es muy difícil de lograr; todo depende de los diferentes gobiernos, quienes podrían inocular fácilmente esta positiva actitud en el animo y el espíritu de estos hombres de la ley, gratificándolos por su labor…  Con un justo y atractivo BUEN SALARIO.
Merecido por cierto.

domingo, 14 de julio de 2013

Orlando Villas-Bôas, el mejor amigo y protector de los indígenas de la amazonía brasileña.

 
Hijo de una tierra de nombre indígena — Botucatu (SP) — el investigador Orlando Villas-Bôas fue el mejor amigo de los indígenas de la amazonía brasileña. Precisamente por el rescate de las tribus xinguanas fue indicado en dos oportunidades para el Premio Nóbel de la paz.
Villas Bôas, nació el 12 de enero de 1914. A los 27 años llevaba una vida tranquila de contador en su ciudad, cuando el gobierno Vargas empezó a reclutar trabajadores para la expedición Roncador - Xingu. Admirador del Mariscal Cândido Rondon, Orlando se entusiasmó con la posibilidad de participar de la gran marcha al Oeste y, junto con sus hermanos menores, Cláudio y Leonardo, se apuntó en el puesto de reclutamiento, en Sao Paulo. Fueron reprobados porque sabían leer y escribir. Pero los Villas-Bôas no se dieron por vencidos: se dejaron la barba larga, se broncearon durante un mes, volvieron al puesto y se declararon analfabetos y fueron aceptados.
Empezaba allí, en 1943, una de las mayores aventuras del siglo 20, la historia de 35 años de dedicación de una familia. Orlando fue ayudante de albañil hasta que descubrieron que sabía leer y escribir. Fue entonces promovido a secretario y dos años después asumió el comando de la expedición. Al lado de sus comandados, recorrió más de mil kilómetros de ríos y 1.500 kilómetros de campo abierto. En ese camino, nacieron 43 ciudades y villas y 19 campos de aterrizaje, que serían transformados en bases militares, puntos de apoyo de la aviación y puestos de ayuda a la población indígena. Fueron contactados más de cinco mil indígenas de 20 tribus y 14 etnias. La expedición fue atacada 19 veces, pero por orden del comandante los indígenas eran repelidos con tiros para arriba.
Su mayor logro, que llevó los indígenas a le dedicaren el Quarup (más importante ceremonia religiosa y deportiva de los indígenas del Xingu), en el 2003, fue la creación del Parque Nacional Indígena de Xingu, en 1961. Con área más grande que la del Estado de Sergipe, la reserva es el resultado de la lucha del “Indígena Blanco”, como Orlando era llamado, y de sus hermanos.
En los años vividos en la floresta, los hermanos Villas-Bôas tuvieron malaria más de 200 veces. Sin embargo, la vida le dio compensaciones a Orlando: dos veces, fue indicado, en la década de 70, por personalidades e instituciones internacionales, para el Premio Nobel de la Paz. Después de años en la foresta, en 1973, Orlando decidió volver a vivir en Sao Paulo, donde siguió defendiendo la causa indígena. “Necesitamos salvar esta otra humanidad”, solía decir. Al lado de su hermano Cláudio, además del diario sobre la gran expedición, publicó libros, entre ellos, Índios do Xingu; y Xingu: los indígenas y sus mitos.
Murió de falencia múltiple de los órganos, a los 88 años, el 12 de diciembre del 2002. Dejó viuda a Marina Villas-Bôas, con quien tuvo dos hijos, Noel y Orlando Júnior.

Carlos Drummond de Andrade, preclaro representante de la literatura brasileña del siglo XX

 
Carlos Drummond de Andrade nació el 31 de octubre de 1902 en Itabira, Minas Gerais, fue un poeta, periodista y político brasileño que por el conjunto de sus obras, llegó a convertirse en uno de los más preclaros representantes de la literatura brasileña del siglo XX.
 
Concretó sus estudios en Belo Horizonte, y fue ahí mismo que dió inicio a su carrera de redactor de prensa. A los 23 años edita junto a otros escritores “La Revista”, considerada como una de las principales expresiones del modernismo brasileño, un  movimiento que comienza en 1922 en la ciudad de São Paulo
En año de 1925 ante la insistencia familiar para que se forme en alguna profesión ingresa -al parecer muy a su pesar- a la Facultad de Farmacia de la ciudad de Belo Horizonte, donde se llegó a graduar, sin embargo nunca llegó a ejercer su profesión. En 1930 publicó su primer libro Alguna poesía. En 1934 se trasladó definitivamente a Rio de Janeiro, donde llega a ocupar el cargo de jefe de gabinete del nuevo ministro de Educación y Salud Pública. En ese mismo año ve la luz su segunda obra Brejo das Almas y en 1940 Sentimiento do Mundo.
Los principales temas retratados en las poesías de Drummond son de conflicto social, de familia y amigos, sobre lam existencia humana, dando siempre una visión sarcástica del mundo y de las personas, asimismo recuerdos de su tierra natal, además de poesías; escribió también diversas crónicas y cuentos.
Cuando finalizó la segunda guerra mundial y después de la caída de Getúlio Vargas, ocupó por corto período la dirección del diario Tribuna Popular. Después regresó al Ministerio de Educación desempeñándose en la Dirección de Patrimonio Histórico y Artístico. En forma paralela una intensa actividad periodística a la vez que una riquísima labor poética. Ejerció en su país primero y luego en el mundo la representación de los altos valores del modernismo de Brasil (nacionalismo no dogmático, empatía con el pueblo, creatividad no académica y libertad total a la palabra). En su momento no tembló su conciencia al renunciar a un importantísimo premio nacional que iba acompañado de una gran cantidad de dinero ya que éste era otorgado por el entonces gobierno militar de su país.
Varias de sus obras fueron traducidas para el español, ingles, francés, italiano, alemán, sueco, Checo y otras lenguas, Drummond fue seguramente por muchas décadas, el poeta más influyente de la literatura brasilera en su tiempo lo que es refrendado por la crítica que en la actualidad lo menciona. como uno de los mayores poetas del Brasil.
Murió el 17 de agosto de 1987 en la ciudad de Río de Janeiro, doce días después de la muerte de su única hija María Julieta Drummond de Andrade. Alcanzó gran repercusión con sus libros y a pesar de haber sido un fuerte candidato al Premio Nóbel de literatura rechazó cualquier indicación al Premio.